Alta miopía

A partir de
6-8
dioptrías
En el
40 %
de los casos existe riesgo para la retina
Cerca del
70 %
de pacientes con desprendimiento de retina son miopes
alta miopia indentación macular

¿Qué es la alta miopía?

La miopía es un defecto refractivo que provoca que las imágenes se enfoquen por delante de la retina y no sobre ella, lo que dificulta la visión nítida en distancias lejanas.

Cuando el error visual supera las 6-8 dioptrías hablamos de alta miopía o miopía magna, que afecta a cerca de un 2% de la población y aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades oculares potencialmente severas. Por tanto, se trata de una amenaza importante para la visión de la que mucha gente no es consciente y a la que hay que estar atentos.

Estas son algunas de las patologías más frecuentes asociadas al ojo alto miope:

  • Desprendimiento de retina: a partir de 3 dioptrías, aumenta 10 veces el riesgo de padecerlo y, con más de 10 dioptrías, la probabilidad se multiplica hasta por 60.
  • Otras complicaciones retinianas: destacan las hemorragias retinianas espontáneas, las membranas neovasculares (nuevos vasos sanguíneos que crecen debajo de la retina), las atrofias de la mácula (centro de la retina y zona de mayor precisión) en miopías muy elevadas, los agujeros maculares y las degeneraciones retinianas periféricas.
  • Alteraciones vítreas: es el caso de cuerpos flotantes en el humor vítreo, así como desprendimientos o degeneraciones de este líquido gelatinoso y trasparente que rellena el interior del ojo.
  • Glaucoma: no solo es más frecuente en personas con miopía que en la población general, sino que también resulta más difícil de diagnosticar y controlar.
  • Catarata: se desarrolla más precozmente entre los miopes magnos, que representan un 20% de los pacientes de catarata en edades más jóvenes.

"La alta miopía o miopía magna desarrolla algunas alteraciones en la mácula que pueden provocar pérdida de la visión central". Dr. Mateo - IMO Barcelona

¿Por qué se produce?

La miopía tiene un componente genético, por lo que las personas con antecedentes familiares son más propensas a padecerla. Este defecto refractivo se produce porque la longitud axial del globo ocular (diámetro de la zona anterior a la posterior del ojo) es superior a la normal.

En el caso de los altos miopes, el alargamiento del globo ocular provoca que la retina y otras estructuras oculares se adelgacen y, como consecuencia, se debiliten. El crecimiento de un ojo con miopía magna puede seguir hasta los 50 años y, como mayor es el número de dioptrías, más se estira el ojo y más se incrementan las posibilidades de sufrir patologías asociadas.

Ojo de un paciente sano

Ojo de un paciente sano.

Ojo con alta miopía

Ojo con alta miopía.

¿Cómo se puede prevenir?

La prevención es clave, ya que el crecimiento axial del globo ocular no se puede frenar ni revertir. En este sentido, la cirugía refractiva permite solucionar el problema de graduación, pero no modifica la forma del ojo miope ni impide, por tanto, las complicaciones que pueden derivarse.

Así pues, es fundamental realizar un buen control oftalmológico para facilitar el diagnóstico y el tratamiento precoz de las enfermedades oculares vinculadas a la miopía magna, mediante revisiones oftalmológicas anuales. Esto permitirá minimizar la pérdida visual y situaciones de baja visión, una condición que afecta a 1 de cada 5 pacientes con más de 15 dioptrías (mientras que 1 de cada 10 llega a la ceguera).

Las personas miopes ven claramente los objetos cercanos, aunque perciben de forma borrosa los lejanos (reduciéndose su nitidez a medida que aumenta el número de dioptrías).

En caso de que la miopía magna conlleve el desarrollo de patologías asociadas, es posible que estas pasen desapercibidas, ya que el glaucoma o determinadas lesiones de la retina no suelen ofrecer síntomas.

No obstante, estas son algunas señales de problemas retinianos que sí pueden notar las personas con alta miopía y que requieren acudir de urgencias al oftalmólogo ante su aparición:

  • “Moscas volantes” o pequeñas manchas que se mueven (en condiciones normales también pueden verse, aunque es patológico cuando aumentan o son diferentes).
  • Flashes, relámpagos o luces raras.
  • Deformación de los objetos y visión de líneas torcidas.
  • Sombras o una cortina oscura en el campo visual.

La cirugía refractiva no “cura” la miopía, ya que el ojo continuará siendo miope y debe seguir las mismas revisiones que si no se hubiera operado. Sin embargo, es una opción demandada por muchos pacientes con graduación elevada para corregir el número de dioptrías y, de este modo, mejorar la visión y la calidad de vida.

Existen varias técnicas para lograrlo y, en casos de miopía magna, el procedimiento de elección suele ser la implantación de lentes intraoculares (normalmente de tipo fáquico en personas jóvenes, es decir, sin sustitución del cristalino) y se mantiene la capacidad de enfocar a diferentes distancias.

Este cristalino o lente natural del ojo sí que se reemplaza por una lente intraocular pseudofáquica en la cirugía de catarata o en pacientes con vista cansada (presbicia). Es un tipo de intervención especialmente delicada en ojos con alta miopía y debe ser llevada a cabo por cirujanos con experiencia.

Por otro lado, cuando existen problemas retinianos, el tratamiento acostumbra a realizarse mediante inyecciones de fármacos en el interior del ojo o cirugía vítreo-retiniana, que requiere de manos expertas para garantizar buenos resultados en la primera intervención y, con ello, evitar reoperaciones y mejorar el pronóstico visual de los pacientes.

Asimismo, el 50 % de pacientes con alta miopía, desarrolla un abultamiento de la zona posterior del globo ocular, llamado estafiloma. Esta deformidad puede llegar a producir tracciones en la retina que pueden dar lugar a un desprendimiento de retina por agujero macular. Para estos casos, esta indicada una técnica quirúrgica que se combina con la vitrectomía: la indentación macular. 

"En los pacientes altos miopes el agujero macular puede cerrarse con distintas técnicas". Dr. Mateo - IMO Barcelona

Respecto al manejo del glaucoma, existen diferentes alternativas terapéuticas, tanto con colirios (gotas), como con procedimientos láser o diferentes técnicas quirúrgicas.