Baja Visión

baja visión chip retina - Carol Camino
Las personas con baja visión pueden seguir disfrutando de una vida autónoma y de sus actividades cotidianas gracias a la rehabilitación visual y al uso de ayudas específicas.

Terapia baja visión - Carol Camino

IMO es pionero en incorporar desde 2006 un servicio de atención especializada a pacientes con niveles bajos de visión (agudeza visual inferior a 0,3 y campo visual inferior a 20º) que no tienen posibilidad de mejorar con cirugía, corrección óptica ni tratamiento médico o farmacológico.

Esta limitación visual, tanto central como periférica, suele darse en personas mayores de 65 años (65% de los casos) y tener origen en patologías que afectan a la retina, como la DMAE, la retinopatía diabética o la retinosis pigmentaria, o bien al nervio óptico, siendo una de las más comunes el glaucoma.

El objetivo es que los pacientes puedan aprovechar al máximo su resto de visión, mediante la adaptación de distintos tipos de ayudas:

  • Ópticas: lupas para magnificar las imágenes, microscopios que permiten ver ampliados los objetos a distancias cortas o telescopios a distancias largas, filtros que controlan el deslumbramiento o realzan el contraste etc.
  • No ópticas: atriles para corregir la postura, tiposcopios (tarjetas negras con ranuras por las que se hace pasar el texto que se desea leer), macrotipos (sistemas de impresión con caracteres ampliados), flexos de luz fluorescente, relojes sonoros, monederos calibradores, etc.
  • Electrónicas: sistemas de circuito cerrado de televisión que proyectan el texto ampliado en monitores, aplicaciones de ordenadores y móviles, zooms digitales etc. Este campo, gracias a la innovación tecnológica, está experimentando un importante desarrollo y cada vez hay más opciones disponibles para los pacientes, como nuevas gafas electrónicas que incorporan cámaras de alta definición y alta velocidad para captar imágenes en alta calidad y a tiempo real, con posibilidad de realizar ajustes automáticos.

Estudio y rehabilitación personalizados

A fin de lograr los mejores resultados, es fundamental conocer previamente las necesidades visuales de cada paciente –a través de un exhaustivo cuestionario–, así como realizar un examen oftalmológico completo y pruebas diagnósticas que determinen con precisión el estado de su visión.

Sobre esta base, el equipo de optometristas especialistas del Instituto ofrece asesoramiento personalizado y ajusta las ayudas más indicadas en cada caso, además de acompañar al paciente en su proceso de entrenamiento y rehabilitación visual para adaptarse a su uso e integrarlas en el día a día.

La motivación juega un papel fundamental en este sentido, teniendo claro que no se trata de recuperar la visión perdida, sino de optimizar el rendimiento de la restante. Esto ofrece al paciente la oportunidad de ganar autonomía y aprender a desenvolverse en distintos ambientes y situaciones de la vida cotidiana (leer, cocinar, ir a comprar, usar el teléfono…).