Miopía

Afecta a
1/4
parte de la población, cifra en aumento
Corregible con
2
técnicas: láser o lentes intraoculares
Con más de
8
dioptrías, riesgo de glaucoma y desprendimiento de retina

¿Qué es la miopía?

La miopía es un defecto de refracción o error en el enfoque visual. Las imágenes se enfocan por delante de la retina y no sobre ella, lo que dificulta la visión de lejos. La miopía suele aparecer en la infancia y evoluciona hasta los 20 años aproximadamente, cuando tiende a estabilizarse. Si el error refractivo es superior a unas ocho dioptrías, se trata de alta miopía o miopía magna, un tipo de miopía que conlleva riesgos y complicaciones visuales específicas que pueden ser graves.

¿Por qué se produce?

Se debe a que el globo ocular es demasiado alargado o a que la córnea es más curva de lo normal. Las personas con antecedentes familiares son más propensas a padecerla.

La miopía impide el enfoque de objetos lejanos

La miopía impide el enfoque de objetos lejanos

¿Cómo se puede prevenir?

No hay forma de prevenir la miopía, aunque las revisiones oculares periódicas, especialmente en la infancia, ayudan a detectarla en sus fases incipientes.

Síntomas

Una persona miope ve claramente los objetos cercanos, pero percibe de forma borrosa los objetos que se encuentran a distancia. Suele manifestarse en edad escolar, por lo que es importante estar atentos a posibles síntomas en los niños. Los síntomas más habituales son:

  • Mirar con dificultad lo que pone en la pizarra
  • Acercarse mucho los libros para leer
  • Sentarse muy cerca del televisor
  • Entrecerrar a menudo los ojos en un acto reflejo para que los objetos lejanos parezcan más nítidos

Como la miopía evoluciona durante los años de crecimiento, se hace necesario ir cambiando de gafas o de lentes de contacto con frecuencia.

Ojo normal             Ojo normal
Ojo miope Ojo miope

Tratamientos

La miopía se puede corregir mediante el uso de gafas o lentes de contacto. Las personas que desean prescindir de corrección óptica, pueden beneficiarse de la cirugía refractiva.

Sólo en casos excepcionales puede aplicarse la cirugía antes de que la miopía se haya estabilizado, alrededor de los 20 años.

El tratamiento puede consistir, principalmente, en la aplicación de láser en las capas superficiales o internas de la córnea (Lasik). También existen otras técnicas menos frecuentes como la implantación de anillos.

Cuando la miopía es alta o existe contraindicación para realizar Lasik, suele desaconsejarse cualquiera de estas intervenciones corneales. La opción puede ser la implantación de las llamadas lentes intraoculares fáquicas (entre la córnea y el cristalino).

Hay que tener en cuenta que cerca del 80% del éxito de la cirugía depende de un buen diagnóstico y de la indicación sobre qué técnica es la más adecuada.