Tomografía de coherencia óptica (OCT) posterior

Profesional IMO realiza prueba diagnóstica a paciente

¿Qué es la tomografía de coherencia óptica?

La OCT posterior es una técnica de imagen que realiza un “escáner” automático y en alta resolución de las estructuras del fondo de ojo. De este modo, permite visualizar in vivo y con precisión micrométrica las diferentes capas de la retina, hasta llegar incluso a la coroides (capa que se encuentra justo por debajo) con los últimos modelos.

Gracias a la innovación tecnológica, la tomografía de coherencia óptica hace posible visualizar también la circulación, dando lugar a la novedosa angio-OCT.

¿En qué consiste la OCT posterior?

Se trata de una técnica de imagen mínimamente invasiva e indolora, ya que no implica contacto con el ojo. Se basa en la emisión de una luz infrarroja que, cuando se refleja sobre la retina, produce un “mapa” tridimensional de cortes transversales del tejido.

Para ello, la mayoría de equipos actuales utilizan la tecnología Spectral Domain (SD), aunque IMO también dispone del primer modelo que emplea la tecnología Swept Source. Este sistema de última generación mejora todavía más las sofisticadas prestaciones de la OCT, al aumentar la profundidad hasta la capa coroidea y la velocidad de captura de las imágenes.

Tomografía de coherencia óptica (OCT) posterior

¿Cómo se realiza?

La OCT posterior es una prueba muy rápida de realizar en consulta (alrededor de 5 minutos), que no requiere preparación previa del paciente ni dilatación de la pupila.

¿En qué casos se utiliza?

La Tomografía de Coherencia Óptica posterior detecta cambios morfológicos muy sutiles en las estructuras oculares y, por ello, resulta indispensable en el diagnóstico y seguimiento de muchas enfermedades retinianas, como por ejemplo la DMAE, el edema macular (una de las complicaciones de la retinopatía diabética o de las oclusiones vasculares) y la membrana epirretiniana macular. Las mediciones de la OCT son determinantes a la hora de orientar la decisión terapéutica del oftalmólogo en estas patologías.

Además, la técnica tiene un papel cada vez más importante en la detección y el control de la evolución del glaucoma, ya que aporta información detallada de la capa de fibras nerviosas de la retina y la cabeza del nervio óptico.