Angio-OCT

Profesional realizando pruebas diagnósticas a paciente
IMO cuenta con
3
equipos distintos
Captura de imágenes en
3
segundos

¿Qué es la angio-OCT?

La angio-OCT es un novedoso equipo diagnóstico que emplea la tecnología de la tomografía de coherencia óptica (OCT) para obtener imágenes en alta calidad de la circulación retiniana, además de visualizar en 3D las estructuras del polo posterior del ojo.

De este modo, ofrece la oportunidad de examinar con suma precisión la red vascular del ojo a distintas profundidades, mostrando la movilidad de la circulación en los vasos sanguíneos en las capas específicas de la retina y la coroides (capa que se encuentra justo por debajo), así como en la cabeza del nervio óptico.

¿En qué consiste?

Esta técnica, basada en la tecnología de la OCT (emisión de luz), captura imágenes en tan solo 3 segundos. A diferencia de la angiografía fluoresceínica convencional –prueba tradicionalmente utilizada para estudiar la circulación de la retina–, no requiere la inyección de un contraste endovenoso para tintar y visualizar la trama vascular.

Como consecuencia, no solo es más rápida de llevar a cabo, sino que también evita molestias y posibles efectos adversos en los pacientes. Esto la convierte en una opción mínimamente invasiva que puede repetirse con mayor frecuencia para un control exhaustivo de las patologías.

Ejemplo de prueba Angio OCT

¿Cómo se realiza?

La angio-OCT se realiza en consulta en menos de 10 minutos, sin requerir preparación previa del paciente ni dilatación de la pupila.

¿En qué casos se utiliza?

La angio-OCT, incorporada de forma pionera en las consultas de IMO desde finales de 2010, es especialmente relevante de cara a las enfermedades vasculares de la retina, ya que facilita el estudio de anomalías como microaneurismas (dilatación de capilares sanguíneos) en la retinopatía diabética. Otra de sus principales indicaciones es la DMAE, ya que permite detectar la presencia de neovasos (nuevos vasos sanguíneos anormales).

Dado que es una técnica nueva, sin embargo, las imágenes obtenidas abarcan solo la parte central de la retina, de modo que en el caso de patologías periféricas todavía debe realizarse la angiografía fluoresceínica convencional.

También es importante tener en cuenta que, además de ser una potente arma diagnóstica, la angio-OCT es una gran ayuda para el seguimiento y valoración de la respuesta del paciente al tratamiento. Por otro lado, se está considerando la utilidad y aportación de esta innovadora tecnología respecto al glaucoma.