¿Por qué el ojo seco puede provocar, a la vez, un ojo lloroso?

Cuando la calidad o cantidad de lágrima no es buena –dentro de cierto rango– el organismo reacciona y, como medida de protección, se estimula la segregación de lágrima. Empieza un círculo: el ojo percibe que está seco y produce un poco de lágrima, pero, como sigue siendo deficiente y no soluciona el problema, vuelve a percibir que está seco y a producir otro poco de lágrima. Así sucesivamente hasta que se excede la capacidad del sistema de drenaje lagrimal y el ojo llora. 

Por esta razón, el uso de lágrimas artificiales en pacientes con ojo seco resuelve en la mayoría de casos el problema del lagrimeo, ya que el ojo está bien lubricado y se restablece el equilibrio.