Angiografía fluoresceínica

Profesional realizando pruebas diagnósticas a paciente
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Prueba
nº1
para enfermedades vasculares
Circulación a
2
niveles: retiniano y coroideo
Visualización del
90%
de la red vascular

¿Qué es la angiografía fluoresceínica?

La angiografía fluoresceínica es una prueba diagnóstica que se utiliza para estudiar la circulación de la retina y, en menor medida, la capa que se encuentra debajo de ella y que la nutre, la coroides. Aunque son tejidos altamente vascularizados, sus redes de vasos sanguíneos no pueden observarse a simple vista.

De ahí que sea necesaria la realización de esta prueba, que a pesar de la aparición de opciones menos invasivas sigue siendo de gran utilidad por su alta sensibilidad a la hora de valorar, cuantificar y localizar lesiones retinianas.

¿En qué consiste?

La angiografía fluoresceínica consiste en la inyección endovenosa de una sustancia de contraste que viaja a través de la sangre hasta llegar a los vasos sanguíneos del fondo de ojo y tintarlos. De este modo, permite visualizarlos mediante sofisticados equipos fotográficos, que capturan las imágenes para conformar un mapa completo de la trama vascular ocular.

Con los sistemas de campo amplio es posible, con una única fotografía de 200º, observar cerca del 90% de esta red circulatoria y llegar incluso a las zonas más periféricas.

¿Cómo se realiza?

Esta prueba requiere dilatar previamente la pupila con gotas (colirios midriáticos) que hacen efecto en unos 15 minutos. A partir de ahí, se inyecta la sustancia contraste y, una vez que aparece en los vasos, al cabo de 15 segundos aproximadamente, se necesitan alrededor de 5-15 minutos más para ir capturando las imágenes.

Durante la inyección del contraste, el paciente puede experimentar unas ligeras náuseas, así como sensación de calor transitoria, pero se trata de síntomas leves que desaparecen cuando finaliza la prueba. Por otro lado, los efectos de la dilatación pupilar (visión borrosa y deslumbramiento) dejan de notarse pasadas unas horas.

Angiografía Fluoresceínica

¿En qué casos se utiliza?

Dado que es una prueba invasiva para el paciente y existen alternativas menos molestas, actualmente se utiliza con menor frecuencia para la monitorización de las patologías retinianas. Sin embargo, la información que aporta esta técnica como herramienta diagnóstica es esencial para la detección precoz de lesiones causadas por retinopatía diabética, oclusiones vasculares, uveítis o DMAE, entre otras patologías, pudiendo actuar a tiempo y disminuyendo así la incidencia de alteraciones visuales irreversibles.

Además, existe otra modalidad de prueba de contraste que se denomina angiografia verde de indocianina, en la que la inyección es realiza con un colorante distinto al anterior. Este permite diferenciar con mayor precisión los vasos más profundos (de la coroides) y, por ello, resulta fundamental en patologías como la uveítis o determinadas formas de DMAE húmeda (variante polipoidea).