Patologías genéticas

Diagnóstico genético de más de
30
enfermedades hereditarias
Muchas minoritarias. Menos de
1
de cada 2.000 personas afectadas
Responsables de más del
60%
de los casos de ceguera infantil

¿Qué son las patologías genéticas de la visión?

Son enfermedades oculares hereditarias que se transmiten dentro de una misma familia y que están causadas por la alteración de uno o varios genes.

Se estima que las patologías de origen genético son responsables de más del 60% de los casos de ceguera infantil (catarata congénita, malformaciones oculares, retinosis pigmentaria…), aunque los genes también están implicados en enfermedades importantes que provocan pérdida de visión en los adultos, como el glaucoma o la degeneración macular asociada a la edad (DMAE).

    Cromatograma

    Cromatograma (secuenciación ADN)

    ¿Cómo se transmiten?

    Existen diferentes patrones de herencia:

    • Dominante: todos los individuos portadores de la mutación genética presentan la patología y, por tanto, hay familiares afectos en todas las generaciones. Es el caso de la aniridia (ausencia de iris).
    • Recesiva: solo una generación está afectada. Los individuos con una única mutación son sanos, mientras que los portadores de dos mutaciones en el mismo gen presentan la patología. Un ejemplo es la enfermedad de Stargardt (degeneración macular juvenil).
    • Ligada al cromosoma X: aunque las madres portadoras son sanas, transmiten la patología a la mitad de sus hijos varones. Solamente los hombres están afectos, como ocurre en la retinosquisis (desdoblamiento espontáneo de la retina en dos capas).

    Patologías como la retinosis pigmentaria pueden seguir diferentes patrones hereditarios, en función del gen alterado que causa la enfermedad en una determinada familia.

    El diagnóstico genético permite identificar el tipo de herencia en cada caso y, de este modo, conocer la probabilidad de transmitir la patología.

    ¿Se pueden prevenir?

    La información escrita en nuestros genes es inalterable, por lo que las enfermedades de origen hereditario no se pueden evitar o prevenir. Sin embargo, gracias al diagnóstico genético, es posible alertar a familiares portadores de una mutación que aún no han desarrollado la patología, pero que, muy probablemente, la podrán padecer en el futuro.

    Por otro lado, a veces no se transmite directamente una enfermedad, pero sí un mayor riesgo a ella, como es el caso de la DMAE, cuya probabilidad de padecerla es de 3 a 6 veces mayor si se tiene un familiar de primer grado afecto. Los factores genéticos de predisposición también deben tenerse en cuenta en algunas formas de glaucoma, estrabismo o defectos refractivos, de modo que conocerlos juega un papel clave en su detección precoz.

    ¿En qué casos se ofrece el diagnóstico genético?

    Estas son las más de 30 patologías, con más de 300 genes implicados, para las que IMO proporciona un servicio de diagnóstico y consejo genético:

    Córnea:

    • Distrofia endotelial de Fuchs
    • Distrofia endotelial hereditaria congénita

    Iris:

    • Aniridia

    Cristalino:

    Párpados:

    Retina:

    • Acromatopsia
    • Amaurosis congénita de Leber
    • Atrofia girata
    • Bestrofinopatía autosómica recesiva
    • Coroideremia
    • Distrofia de conos
    • Distrofia de conos y bastones
    • Distrofia de Sorsby
    • DMAE
    • Enfermedad de Best
    • Enfermedad de Norrie
    • Enfermedad de Stargardt
    • Retinoblastoma
    • Retinosis pigmentaria
    • Retinosquisis
    • Vitreorretinopatía exudativa familiar

    Nervio óptico:

    Otras:

    • Albinismo ocular
    • Albinismo oculocutáneo
    • Nanoftalmia
    • Síndrome de Bardet-Biedl
    • Síndrome de Rothmund-Thomson
    • Síndrome de Stickler
    • Síndrome de Usher
    • Síndrome de Wagner

    Los síntomas varían en función de cada patología y, en muchos casos, no se manifiestan hasta la edad adulta, cuando el paciente ya ha tenido descendencia. Esto sucede a menudo en las distrofias de retina, frecuentemente “invisibles” en fases iniciales, lo que demuestra la importancia del diagnóstico genético. 

    Además, este servicio también permite apoyar y confirmar el diagnóstico clínico, ya que muchas distrofias de retina presentan síntomas solapados y, por tanto, es muy difícil identificarlas y “ponerles nombre”. Tener un diagnóstico preciso es fundamental para saber cómo evolucionará la enfermedad y poder determinar su pronóstico, incidiendo directamente en las expectativas del paciente y en su tratamiento, a la vez que evitando confusiones y terapias inadecuadas.

    El mayor y mejor conocimiento de las bases genéticas de las patologías oculares hereditarias permite avanzar en su comprensión y tratamiento. En el campo de la DMAE, por ejemplo, se están desarrollando ensayos clínicos para determinar si el genotipo de los pacientes (información contenida en el ADN) incide en su reacción ante determinados fármacos. De esta manera, se pretende establecer perfiles genéticos de respuesta que hagan posible una medicina personalizada, optando por la estrategia terapéutica más eficaz en cada caso.

    Asimismo, el diagnóstico genético es la base para la futura aplicación de terapias génicas, que están en fase avanzada de estudio y que, en la próxima década, permitirán tratar patologías responsables de pérdida severa de visión que hoy no tienen cura, como las distrofias de retina. Para preparar a los pacientes candidatos a estas terapias es indispensable conocer el gen causal de la enfermedad en cada individuo, aunque todavía faltan muchos genes de distrofias de retina por identificar (cerca del 40%). Para contribuir a llenar este vacío, la Fundación IMO tiene varios proyectos de investigación en marcha.