Pablo y Belén Bini

Pablo y Belén son dos hermanos con queratocono, una patología que puede ser hereditaria y que suele aparecer y progresar en personas jóvenes. A ambos se les ha realizado un crosslinking para detener la evolución de la enfermedad, objetivo cumplido con éxito.

Testimonio Pablo y Belén Bini – Queratocono – Dr. Óscar Gris

La familia Bini Sesé no había oído hablar del queratocono, hasta que descubrieron la patología por sorpresa, cuando Pablo, de 17 años, empezó a quejarse de ver mal con las gafas. “Acudimos a IMO, donde entramos con incógnitas –asustados y llenos de incertidumbre– y salimos con respuestas”, explica su madre, Ana.

“El queratocono deforma la córnea y esto es lo que hace que los pacientes pierdan visión y presenten un astigmatismo (distorsión de las imágenes) irregular”, aclara el Dr. Óscar Gris, especialista del Instituto encargado de su atención.

¿Otros casos en la familia?

A raíz del debut de Pablo con la enfermedad, también se revisaron sus padres y hermanos, ya que a menudo tiene causas hereditarias –pudiéndose transmitir aunque en formas muy leves no se manifieste. Así fue como a Belén, de 13 años y hermana de Pablo, se le alertó de que podía desarrollar una deformación corneal, que en su caso se detectó en una fase muy temprana. El Dr. Gris destaca que “esto lo ideal, sobre todo si tenemos en cuenta que, cuanto más joven es el paciente, más riesgo hay de que el queratocono evolucione y lo haga a mayor velocidad”.

Frenar el queratocono

La experiencia de Pablo también le sirvió a Belén para afrontar más confiada la cirugía que ambos tuvieron que realizarse para frenar la patología: un crosslinking corneal. Según su madre, “fue muy tranquilizador saber que podíamos optar por esta técnica y que no sería necesario llevar a cabo un trasplante de córnea”, una cirugía más invasiva y con una recuperación más lenta, si bien consigue recuperar visión cuando el daño en la córnea es severo. Un diagnóstico precoz fue clave para evitar este tratamiento, teniendo en cuenta que el queratocono es la primera causa de trasplante de córnea en pacientes jóvenes.

No fue el caso de Pablo y de Belén, cuyo deformidad corneal no llegó a un estadio tan avanzado y se pudo detener antes de producirles una limitación importante. Aún así, después de operarse, aseguran haber notado un cambio muy positivo y sentirse más cómodos con las gafas (que, a pesar de estar bien graduadas, no siempre permiten alcanzar la máxima agudeza visual en pacientes con la enfermedad).

crosslinking paciente queratocono

El crosslinking corneal es muy eficaz para frenar el queratocono cuando este evoluciona, como ocurrió a los hermanos Pablo y Belén, tratados con esta técnica en IMO.

Esta ganancia también ha repercutido más allá de la salud ocular y, por ejemplo, los resultados académicos del joven han mejorado en los últimos meses, tras superar las dificultades que tenía para poder seguir la clase y concentrarse en el estudio. Ana concluye que, en cierto modo, el queratocono ha tenido un impacto beneficioso en su hijo: “Ser consciente de que podía perder visión ha acelerado su proceso de maduración y le ha enseñado que hay situaciones de la vida que no podemos controlar, aunque sí afrontarlas“.