¿Duermes poco y/o mal? Te explicamos cómo puede afectar a tu visión

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Dormir bien y visión

Dormir bien es sinónimo de una buena calidad de vida. Por ello, los trastornos del sueño pueden afectar a muchos aspectos de nuestra salud, entre ellos a la visión. Así lo pone de manifiesto una parte de las 720 personas encuestadas para el 1er Barómetro sobre Bienestar Ocular, elaborado por Miranza con motivo del Día Mundial de la Visión.

Entre otros aspectos, los encuestados que duermen menos de seis horas al día consideran que su visión es peor, en comparación con los que descansan siete horas o más. Este colectivo refiere síntomas de incomodidad ocular más acentuados que la media, como:

  • una mayor sensibilidad a la luz
  • sensación de arenilla
  • molestias oculares
  • cierta dificultad para tareas cotidianas, como leer y utilizar pantallas

El Dr. Corcóstegui explica la relación entre dormir bien y una buena visión

Aunque la relación entre visión y sueño es un campo muy amplio, se observa cierta relación entre los trastornos del sueño y ciertas patologías o molestias oculares

Dr. Borja Corcóstegui

El ojo seco y su vínculo con el sueño

El descanso es uno de los aspectos al que debemos prestar especial atención si padecemos sequedad ocular u ojo seco: “En primer lugar, debemos tener en cuenta que este síndrome puede producir alteraciones en el sueño, ya que las molestias oculares que produce, como la sensación de arenilla, pueden dificultar que durmamos adecuadamente”, prosigue Corcóstegui.

Hay que tener en cuenta que dormir bien tiene un efecto regenerador y reparador en la mayoría  de nuestros órganos y los ojos no son una excepción. “De hecho, durante el sueño también 'descansamos' la superficie ocular, estrechamente ligada a la calidad de nuestra lágrima”, aclara el oftalmólogo.  Además, “el ojo seco es un proceso inflamatorio crónico, que puede empeorar si dormimos mal porque no se produce la regeneración celular necesaria para que la lágrima posea todas las sustancias para la correcta lubricación de la superficie de nuestros ojos”, explica el especialista. 

Al dormir descansamos la superficie ocular

Cuando dormimos, "descansamos" la superficie del ojo y esto afecta a la calidad de la lágrima

Síndrome de hipoapnea del sueño: del nervio óptico a los párpados

Por su parte, el síndrome de hipoapnea del sueño (SAHS) es una enfermedad que causa episodios repetidos en los que se para la respiración y se obstaculiza el flujo de aire mientras la persona duerme. A nivel ocular, es una enfermedad vinculada a patologías, algunas de ellas graves, como:

  • el glaucoma, un grupo de enfermedades que provocan un daño progresivo en el nervio óptico y cuyo principal factor de riesgo es la hipertensión ocular. Según el experto oftalmólogo, “investigaciones recientes apuntan a que las personas con SAHS tienen una mayor predisposición a desarrollar ciertos tipos de glaucoma”.
  • también se ha relacionado con el síndrome del párpado laxo, un trastorno que parece darse en un 25-40% de las personas con SAHS, condición que, a su vez, presentan la gran mayoría de personas con hiperlaxitud palpebral. 
  • la neuropatía óptica isquémica anterior (NOIA),  que se caracteriza por una pérdida brusca de la visión causada por la interrupción del flujo sanguíneo que llega de la cabeza al nervio óptico. 

El experto advierte que “si dormimos poco y mal es probable que, a la larga, desarrollemos trastornos o patologías oculares”.

Por ello, recomienda que las personas que sientan que su calidad de sueño no es buena o que hayan notado cambios en el descanso, incluyan al oftalmólogo en su rutina de revisiones médicas para detectar  y tratar a tiempo cualquier enfermedad de la visión. Agenda tu cita aquí.