IMO activa el primer implante comercial de visión artificial IRIS®II en Europa

La prótesis biónica se lanza al mercado europeo con una paciente que, tras recibir el implante en agosto, ya empieza percibir estímulos luminosos y ha iniciado una rehabilitación visual que durará 40 horas.

Rosario Juez

IMO ha activado el estimulador eléctrico de la retina IRIS®II en una segunda paciente del Instituto, una mujer salmantina de 65 años con retinosis pigmentaria desde los 10, a quien implantó el dispositivo de visión artificial en el mes de agosto, en una exitosa cirugía, llevada a cabo por el Dr. Borja Corcóstegui. Se trata del primer chip de retina de este nuevo modelo que se comercializa en Europa, diseñado por la compañía Pixium Vision y testado previamente en un ensayo clínico del que forma parte IMO como único centro en España, junto con otras clínicas de Francia, Alemania, Reino Unido y Austria.

Los primeros resultados de este estudio, fruto de 6 meses de estricto seguimiento a los 10 receptores de la prótesis biónica, han demostrado un bajo ratio de reacciones adversas severas (0,4% por paciente) y, con ello, un perfil de seguridad y biocompatibilidad favorable. Asimismo, se ha constatado un aumento del rendimiento visual gracias a la percepción de luz en todos los participantes, ya que, con el sistema encendido, 7 pacientes han mejorado la localización de objetos y sujetos; 8, la detección de movimiento; 7, el reconocimiento de imágenes y 5, el campo visual.

* Muestra sobre 9, ya que a un paciente se le extrajo el microchip y se le volvió a implantar posteriormente con éxito.

El lanzamiento al mercado del IRIS®II también viene avalado, desde julio de 2016, por la certificación de la marca CE y la aprobación para casos de pérdida de visión por degeneración de la retina externa. Por sus características, “supone un avance relevante dentro de la compleja tecnología de la visión artificial, ya que incorpora más electrodos que modelos anteriores (hasta el triple) y, por tanto, reporta un mayor beneficio en términos de visión”, explica el Dr. Corcóstegui, investigador principal del estudio en IMO.

“Dar el primer paso”

Desenvolverse con más autonomía en el día a día y ofrecer una posibilidad de mejora a futuras generaciones es lo que ha motivado a la invidente Rosario Juez a venir a IMO desde Salamanca para probar la nueva opción de tratamiento desarrollada por Pixium Vision, que califica de “esperanza”. En su opinión, “hay que dar el primer paso, porque, cuando no ves nada, todo progreso es una ganancia significativa para tu calidad de vida”.

Un mes y medio después de que se le colocara el implante –con el ojo ya cicatrizado y estabilizado tras la cirugía–, Rosario ha recibido los primeros estímulos lumínicos con la activación y el ajuste individualizado de los 150 electrodos que componen el chip. Como añade Carol Camino, “también hemos empezado con el programa de reeducación visual para que se familiarice con el sistema”, que incluye unas gafas con una mini-cámara que imita el funcionamiento del ojo humano y envía la información capturada a un procesador con diferentes modos de visión”. En las próximas semanas, “realizaremos sesiones quincenales en las que trabajaremos diferentes tipos de ejercicios: localización, detección de movimientos, orientación de objetos, formas y contornos, así como diferenciación de colores, hasta completar 40 horas de rehabilitación para que la paciente aprenda a ‘ver’ con la prótesis biónica”, concluye la optometrista.

Transmitir experiencia

Además de ser precursor en la comercialización del IRIS®II, IMO también es un centro de referencia para los oftalmólogos europeos interesados en poner a disposición de sus pacientes la visión artificial. Por ello, la operación de Rosario Juez fue seguida en directo por un grupo de reputados cirujanos que acudieron al Instituto para formarse y aprender el procedimiento de la mano del Dr. Corcóstegui, quien hace hincapié en “la importancia de ser preciso y riguroso en la técnica para una perfecta colocación del dispositivo”, como pudieron comprobar posteriormente los colegas europeos en el taller de cirugía experimental.