Claves para mantener a raya el ojo seco

El síndrome del ojo seco es una enfermedad muy común de la superficie ocular, con la que convive más de una cuarta parte de la población. Aunque no puede “curarse”, ya que es un problema crónico, sí puede controlarse, con el objetivo de reducir las molestias oculares, los problemas de visión y las lesiones en la córnea y la conjuntiva que puede producir.

Para ello, es fundamental contar con un diagnóstico preciso y una estrategia terapéutica a medida por parte del oftalmólogo. Por lo que se refiere al cumplimiento del tratamiento y de una serie de medidas preventivas, el papel que adopte cada paciente es clave. Desde el Área de Ojo Seco de IMO buscamos acompañar y ofrecer apoyo también entre visita y visita, mediante orientación personalizada y recomendaciones a tener en cuenta.

Estos son 8 consejos clave de nuestros especialistas para minimizar el impacto de la sequedad ocular en la salud visual y la calidad de vida:

1. Higiene palpebral

Es importante tener una buena higiene palpebral para eliminar el exceso de bacterias y de grasa de los bordes de los párpados, lo que puede empeorar la calidad de la lágrima.

Sigue estos tres pasos para conseguir buenos resultados:

  • Aplica calor sobre los párpados con compresas calientes, con los ojos cerrados durante 5 minutos.
  • Masajea los párpados, realizando movimientos verticales en dirección al borde palpebral (cerca de las pestañas). De esta manera, se facilita la salida de bacterias y de grasa.
  • Limpia el borde de los párpados con solución jabonosa aplicada en la raíz de las pestañas o utilizando toallitas específicas para la higiene palpebral.

Además de ser constante en estos cuidados diarios en casa, realizarse tratamientos periódicos en consulta, como la microexfoliación palpebral o la pulsación térmica, pueden ayudar a reforzar la higiene palpebral.

2. Lentes de contacto

lentes de contacto y consejos ojo seco

Los portadores de lentes de contacto deben extremar las precauciones para evitar la sequedad ocular. Un primer paso es consultar con los especialistas sobre el tipo de lentillas más idóneo en cada caso, sin olvidar utilizarlas correctamente (no ponérselas justo al despertar, no dormir o bañarse con ellas, no exceder el tiempo de uso…) y realizar un mantenimiento adecuado con los productos indicados y conservándolas siempre húmedas.

3. Medidas ambientales

Las medidas ambientales también influyen en el reto de mantener a raya el ojo seco. Sobre todo conviene:

  • Evitar la calefacción y el aire acondicionado
  • Utilizar humidificadores
  • Proteger los ojos con gafas que incorporen filtros solares adecuados
  • Proteger los ojos en ambientes contaminados o polvorientos
  • Hidratar los ojos con lágrimas artificiales sin conservantes

4. Hábitos

hábitos ojo seco

 

Hay hábitos que son especialmente perjudiciales para pacientes con este síndrome y que deben evitarse, como frotarse los ojos, un gesto habitual de reacción al picor, al cansancio ocular o a la sensación de cuerpo extraño que, realizado repetidamente, puede debilitar la córnea y generar riesgo de desarrollar un queratocono.

Por el contrario, es aconsejable adoptar otros hábitos que sí son beneficiosos para la salud ocular, como realizar descansos visuales cada 20 minutos cuando se están llevando a cabo actividades en las que predomina la visión de cerca (leer, trabajar con el ordenador, consultar el móvil…). En estas situaciones, el parpadeo disminuye hasta un 30% y, consiguientemente, la lágrima se evapora más rápido y el ojo se reseca.

5. Suplementos ácidos grados Omega 3

El consumo de suplementos alimenticios ricos en ácidos grasos Omega3 en altas dosis ayuda a mejorar la calidad de la lágrima y tiene un efecto antiinflamatorio, lo que puede ser muy beneficioso teniendo en cuenta que la mayoría de pacientes con ojo seco presentan inflamación de la superficie ocular.

almendras omega 3 ojo seco

6. Antiinflamatorios

antiinflamatorios

El uso de antiinflamatorios solo se recomienda en casos específicos y debe ser siempre bajo prescripción del especialista, ya se administren de forma esporádica o crónica (generalmente, indicado en personas con blefaritis o pacientes con ojo seco severo asociado a síndrome de Sjögren).

7. Antibióticos

Los antibióticos tópicos o por vía oral también deben tomarse únicamente si así lo prescribe el especialista (en este caso, indicado generalmente para blefaritis).

8. Revisiones periódicas

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Además de las visitas para aplicar los tratamientos oportunos en consulta, se aconseja realizar revisiones periódicas, aproximadamente cada 3-6 meses, para llevar a cabo un seguimiento exhaustivo de la enfermedad, que gracias al equipo de optometristas especializados en ojo seco de IMO se complementa con consultas telefónicas con el paciente para comentar su evolución, pautas de tratamiento, etc.

Cómo romper el círculo vicioso del ojo seco