Catarata congénita

Cerca del
24%
de las cegueras infantiles responden a esta causa
Antes de las
12
semanas de vida hay que operarla
Operable con menos de un
0,6
de agudeza visual
catarata congenita

¿Qué es la catarata congénita?

Hablamos de catarata congénita cuando un niño nace con catarata, es decir, que nace con el cristalino opaco y por lo tanto no le permite ver. La cataratas comprometen la visión si son totales, o centrales y de tamaño importante como para cubrir el área pupilar (área central del ojo a través de la cual entra la luz).

Pueden ser unilaterales o bilaterales, ir acompañadas o no de otras anomalías oculares ( córnea, retina..) y frecuentemente son hereditarias. Aunque también existen otras causas como infecciones intrauterinas, síndromes cromosómicos, enfermedades metabólicas y renales. El oftalmólogo conjuntamente con el pediatra deberán descartar dichas posibilidades.

¿Por qué se produce?

El envejecimiento es la principal causa de catarata, ya que con los años nuestro cristalino se vuelve más opaco. Sin embargo, existen otros factores ajenos a la edad, como traumatismos, enfermedades oculares o del organismo, consumo de ciertos fármacos o condicionantes genéticos. En el caso de la catarata congénita se presenta desde el nacimiento.

¿Cómo se puede prevenir?

Las cataratas hereditarias o las que surgen por causa de otras patologías oculares asociadas, no se pueden prevenir. Hay que tener en cuenta que las revisiones oftalmológicas son de gran importancia, ya que en las primeras semanas de vida el niño desarrolla su capacidad visual correctamente y una detección temprana es clave para poder aplicar un tratamiento correctivo a tiempo. Por eso, se recomienda una primera exploración ocular tras el nacimiento para descartar la catarata y otras anomalías congénitas de la visión.

En algunos casos es el pediatra o los mismos padres los que detectan una mancha blanquecina en el área pupilar. Otras veces la baja visión del ojo comportará un estrabismo (desviación ocular) o nistagmus (movimiento o temblor del ojo). Ante cualquiera de estos síntomas se debe llevar al niño a un oftalmólogo.

Las primeras semanas de vida son de gran importancia para la estimulación visual y para que no se desencadenen los mecanismos cerebrales de ojo vago. Necesitamos recibir estímulos visuales al nacimiento para iniciar el desarrollo visual de forma correcta. Por lo tanto la velocidad en el tratamiento es un factor muy importante.