El 70% de los trasplantes de córnea realizados en IMO consisten en reemplazar solo una parte

Las técnicas selectivas reducen el riesgo de rechazo y permiten recuperar entre el 90 y el 100% de visión en pacientes con buen pronóstico.

Los especialistas de IMO, centro líder en trasplantes de córnea, apuestan por los trasplantes selectivos (o lamelares) de la córnea. Estos se realizan con procedimientos que reemplazan parcialmente la córnea para eliminar tan solo la parte enferma, substituyéndola por una sana. Tras esta cirugía, los pacientes con buen pronóstico recuperan entre el 90 y el 100% de su visión.

DMEK y DALK para trasplantar tan solo la parte dañada de la córnea

Los procedimientos para realizar el trasplante selectivo de la córnea se conocen como DMEK (queratoplastia endotelial de membrana de Descemet) y DALK (queratoplastia lamelar anterior profunda). La diferencia esencial entre ambas técnicas radica en la parte de la córnea que se trasplanta: la DMEK se practica cuando la lesión se produce sobre el endotelio (una capa de células situada en las capas internas de la córnea) y la DALK está indicada para lesiones en las capas más externas de la córnea. Al trabajar sobre dos partes diferenciadas de la córnea que se trasplanta, estos procedimientos permiten aprovechar un mismo tejido para dos pacientes distintos.

El trasplante total de la córnea

El procedimiento más extendido, hasta hace poco, consistía en trasplantar totalmente la córnea. Se trata de un procedimiento indicado sobre todo para pacientes que, a causa de una enfermedad o de un accidente, tienen dañado todo el grosor de la córnea

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Mientras que la queratoplastia penetrante reemplaza la totalidad de la córnea, las técnicas lamelares o selectivas permiten sustituir solo las capas dañadas.

Cuando el trasplante de córnea falla

Aparte de los trasplantes de córnea procedentes de un donante, existen las llamadas córneas artificiales o queratoprótesis. Estas están indicadas para personas en las que un trasplante de córnea convencional –total o parcial– tiene mal pronóstico, ya sea porque han sufrido rechazos de tejidos trasplantados previamente o porque padecen enfermedades que impiden el procedimiento, como por ejemplo algunos herpes oculares. Sin embargo, este tipo de trasplante puede presentar complicaciones a largo plazo por el contacto de la prótesis corneal con el exterior. Pese a ello, actualmente existen importantes mejoras y diseños que representan una alternativa aplicable para un espectro cada vez más amplio de pacientes, como se puso de relieve en el encuentro de expertos en queratoprótesis que se celebró en IMO el mes de septiembre.

Una córnea disponible en un plazo máximo de 1-2 semanas

Tras la visita con el oftalmólogo, el paciente que precisa un trasplante de córnea, ya sea selectivo o total, debe realizarse una analítica de sangre para comprobar qué tejido para el trasplante es el más indicado para su caso. El tiempo de espera para la cirugía suele oscilar entre 1 y 2 semanas, momento en el que el Banco de Sangre y Tejidos entrega la córnea disponible.