7 pautas para romper el círculo vicioso del ojo seco

Especialistas congregados en IMO consensuan algunos puntos clave para el abordaje integral de este síndrome complejo y crónico, que también requiere la implicación activa del paciente.

Ocular Surface Masterclass 2019 en IMO

La sequedad, sensación de cuerpo extraño, enrojecimiento, picor e irritación ocular no siempre se asocian a un posible síndrome de ojo seco, un problema que afecta a cerca  de 1 de cada 3 personas y que también puede provocar fotofobia y visión fluctuante, además de lesiones en la córnea y la conjuntiva en algunos pacientes. Si no se tratan las causas, la sintomatología y sus consecuencias suelen ir a más, debido a los desequilibrios que se producen en la película lagrimal. Para romper el círculo vicioso del ojo seco y reducir su impacto en la calidad de vida, especialistas europeos congregados en IMO, con motivo de la “Ocular surface masterclass, han ofrecido algunos consejos clave de cara a los doctores que deben manejar esta patología.

1. No todos los pacientes con ojo seco son iguales

La Dra. Mercè Morral, oftalmóloga del Área de Ojo Seco de IMO y ponente del curso promovido por Théa, ha puesto de relieve que “el ojo seco puede requerir un tratamiento distinto en cada persona, que tiene que ser diseñado a medida”. Para ello, el primer paso es un buen diagnóstico, apoyado por tests que determinan la composición y la cantidad de lágrima, así como técnicas para valorar el estado de las glándulas de Meibomio y la calidad de la película lagrimal. Según el Dr. José Luis Güell, también especialista del Instituto y miembro del comité organizador del encuentro, “equipos como el HD Analyzer permiten evaluar la lágrima de forma objetiva y dinámica, analizando a tiempo real cómo su falta de estabilidad puede provocar fluctuaciones en la visión”.

Estas pruebas complementarias aportan datos para corroborar los síntomas que aqueja el paciente, afinar en la clasificación del tipo de ojo seco y esclarecer qué mecanismos desencadenan la patología para seleccionar la estrategia terapéutica más eficaz en cada caso: no es lo mismo un ojo seco por déficit de lágrima, que por mala calidad de esta. Asimismo, los expertos tienen en consideración un nuevo tipo de ojo seco a raíz de las últimas guías clínicas: el neuropático. “Sus mecanismos son todavía poco conocidos y se da en pacientes que aquejan molestias y dolor intenso, aunque en la exploración ocular no se aprecian alteraciones importantes”, explica la Dra. Morral.

taller práctico curso de ojo seco

Taller práctico de la "Ocular surface masterclass", que contó con la participación del equipo de oftalmólogos y optometristas del Área de Ojo Seco de IMO.

2. Tener en cuenta los párpados

Estas estructuras también juegan un papel importante en el ojo seco, ya que en su interior se encuentran las glándulas de Meibomio, que aportan el componente graso o lipídico de la lágrima para evitar su evaporación. En opinión de los especialistas europeos reunidos en IMO, “cuando hay una disfunción de estas glándulas y/o blefaritis (inflamación del borde del párpado), es importante incidir en que el paciente adopte rutinas de higiene palpebral que ayuden a eliminar el exceso de bacterias y de grasa mediante la aplicación de calor y masajes, así como limpieza con productos específicos”. Si con esto no es suficiente, también puede optarse por el refuerzo de tratamientos punteros en consulta, como la microexfoliación palpebral (Blephex), que elimina los restos que se acumulan en los bordes de los párpados para mejorar la calidad de la película lagrimal y reducir la inflamación de la superficie ocular, o la pulsación térmica (LipiFlow), que masajea y proporciona calor en la zona palpebral con este mismo fin. 

3. Pensar en la inflamación

El Dr. Güell, coordinador del Departamento de Córnea, Catarata y Cirugía Refractiva de IMO, apunta que “la mayor parte de pacientes con ojo seco presentan inflamación aguda o crónica que debe tratarse de forma específica, ya que si no es muy difícil que puedan experimentar una mejoría significativa”. En este sentido, pueden prescribirse fármacos antiinflamatorios como corticoides suaves o ciclosporina. Además, un consumo alto de suplementos ácidos grasos omega 3 o tratamientos que ayudan a mantener en buen estado los párpados también reducen la inflamación.

4. No todas las gotas son iguales

Cada vez hay más variedad de lágrimas artificiales a disposición de los pacientes para paliar la sequedad y la irritación. Es preferible indicar aquellas que no llevan conservantes y que incorporan ácido hialurónico, por su mayor poder hidratante y cierto efecto regenerativo. En cuanto a la reparación de la superficie ocular para casos severos de ojo seco, existe otro tipo de gotas “enriquecidas” y con características similares a las de la propia lágrima.

Dr. Güell introducción curso de ojo seco

Los expertos debatieron en torno a casos prácticos de ojo seco y diferentes estrategias para su prevención, diagnóstico y tratamiento.

5. Incidir en los factores de riesgo del ojo seco

Según los expertos en superficie ocular, “más allá de todos los avances terapéuticos, una de las mejores estrategias frente al ojo seco es la prevención”. Por ello, es importante hacer hincapié en la adopción de medidas ambientales frente a factores de riesgo como la calefacción o los aires acondicionados. También se recomiendan los descansos visuales a la hora de trabajar delante del ordenador, leer o conducir de forma prolongada, ya que en estas situaciones se reduce el parpadeo que distribuye la lágrima. Por otro lado, los usuarios de lentes de contacto deben ser especialmente cuidadosos con su uso y mantenimiento para evitar favorecer la sequedad ocular.

6. Educar al paciente

Los especialistas coinciden en que es clave dedicar tiempo a explicar al paciente en qué consiste el ojo seco y qué implicaciones tiene para involucrarlo activamente en su salud ocular. “Al tratarse de un síndrome crónico, requiere seguimiento y, fuera de la consulta, es necesario mantener una serie de hábitos en casa”, recalcan los oftalmólogos de IMO como síntesis de las recomendaciones compartidas en el curso.

7. Utilizar cuestionarios de diagnóstico

Los síntomas y al menos un signo (dato objetivo) de alteración de la homeostasis o estabilidad de la película lagrimal tienen que estar presentes para llegar a un diagnóstico de ojo seco. Para ayudar a este proceso, el Cuestionario de Ojo Seco con cinco puntos (DEQ-5) y el Índice de Patología de la Superficie Ocular (OSDI) son opciones validadas por los expertos para estandarizar protocolos y valorar si hay sintomatología.