Lentes intracorneales

Apenas
2
milímetros de diámetro

¿Qué es?

Se trata de unas lentes de 2 mm de diámetro, totalmente transparentes que se colocan centradas en la córnea y que logran modificar su asfericidad. Con ello se consigue un cambio en la profundidad de foco, que combate la dificultad para enfocar en la visión cercana típica de la presbicia.

Esta opción es fácilmente reversible, mediante la extracción de dicha lente y, en caso de que se estime oportuno, su substitución por otra lente o bien por otra de las opciones que existen actualmente para combatir los efectos de la presbicia.

Las lentes intracorneales se utilizan para combatir la dificultad para enfocar en la visión cercana típica de la Presbicia o "vista cansada".

¿En qué casos se realiza?

El cristalino, la lente natural del ojo, requiere dos cualidades indispensables para cumplir su función: elasticidad, para “acomodar” y poder enfocar objetos a distintas distancias, y transparencia, para ver de forma nítida.

En una persona joven y sin problemas oculares, se cumplen ambas cualidades. Pero el cristalino envejece relativamente pronto. A partir de los 40 años va perdiendo progresivamente sus propiedades: primero pierde su elasticidad y, por tanto, capacidad de acomodación, lo que se traduce en una creciente dificultad para enfocar los objetos cercanos (presbicia).

Posteriormente, el cristalino va perdiendo su transparencia (catarata), ocasionando una pérdida de agudeza visual, tanto de lejos como de cerca. Mientras que la cirugía de la catarata se ha convertido en la cirugía oftalmológica más practicada en las sociedades desarrolladas, cada vez son más las personas que desean acabar con la excesiva dependencia de gafas provocada por la presbicia. En este sentido, IMO aplica de forma pionera en España unas nuevas lentes intracorneales que carecen de poder óptico ya que no modifican las dioptrías, pero que inciden directamente en la curvatura corneal.

Exámenes previos

Exploración oftalmológica completa.

Antes de la intervención

Estos pacientes deben saber que, si bien el poder de acomodación del cristalino no se corrige, sí existen cada vez más estrategias para minimizar sus consecuencias.

Durante la intervención

La intervención consiste en la colocación de una lente intracorneal que modifica la curvatura corneal para compensar la falta de acomodación del cristalino.

Riesgos

Hay que tener en cuenta que se trata de un proceso en permanente evolución y que, por tanto, gran parte de las técnicas de corrección deberán ser modificadas con el paso del tiempo. Por ello, los especialistas se centran cada vez más en las técnicas que permiten reversibilidad, es decir, que una vez practicadas pueden modificarse de forma sencilla y sin trauma para el paciente, si los resultados no son los esperados o bien si la evolución del proceso de presbicia así lo aconseja.