Punctal plugs

¿Qué son los punctal plugs?

Los punctal plugs son unos pequeños tapones que se insertan en los puntos lagrimales para reducir el drenaje de la lágrima. Con ello se consigue que la película lagrimal se preserve durante más tiempo sobre la superficie del ojo y, de este modo, aliviar los síntomas de la sequedad ocular y prevenir el daño que puede producir en la córnea. 

Son prácticamente imperceptibles a la vista y normalmente suelen estar hechos de silicona, aunque en algunos casos también pueden utilizarse tapones temporales fabricados con colágeno, una sustancia natural que se disuelve y es reabsorbida por el organismo al cabo de unas semanas. 

¿En qué casos se utilizan?

Están indicados en pacientes con ojo seco que tienen una disminución severa de la producción de lágrima. Esto se da, sobre todo, en mujeres postmenopáusicas o en personas de edad avanzada. Los casos más graves se asocian al síndrome de Sjögren, una enfermedad autoinmune que afecta a las glándulas de secreción externa (exocrinas) del organismo, especialmente las lacrimales y las salivales. 

Exámenes previos

Además de realizar una evaluación optométrica y oftalmológica completa, el especialista puede requerir pruebas adicionales para el diagnóstico del ojo seco, como el test de Schirmer, que mide la cantidad de lágrima mediante unas tiras de papel que se colocan en la parte lateral externa del ojo y que permiten determinar si existe un déficit de producción.

Durante el tratamiento

El procedimiento se realiza en consulta bajo anestesia tópica (gotas) y es totalmente indoloro para el paciente. Los punctal plugs pueden ponerse en los puntos lagrimales de los párpados inferiores y/o superiores, que recogen la lágrima producida por las glándulas lacrimales y se encuentran en la esquina del borde palpebral tocando a la nariz.

Los tapones son colocados por el especialista con la ayuda de una pinza y, una vez emplazados, se adaptan a la forma y al tamaño del punto lagrimal de cada ojo, sin producir generalmente ninguna molestia.

Después del tratamiento

Los punctal plugs son un método seguro y efectivo, además de reversible, ya que pueden extraerse fácilmente en consulta en caso de que sea necesario. 

Puede ocurrir que, por múltiples razones (por ejemplo, frotarse los ojos), el tapón lagrimal se desplace o se pierda incluso sin que el paciente lo note, por lo que es importante realizar un seguimiento periódico con el oftalmólogo y verificar su correcto funcionamiento. 

Existen muy pocos riesgos asociados a este tratamiento y es infrecuente que ocurran complicaciones como exceso de lagrimeo (ojo lloroso), infecciones o alergias.

A pesar de mejorar la hidratación del ojo puede seguir siendo necesario el uso de lágrimas artificiales, que antes de inserir los punctal plugs eran insuficientes para mantener la sequedad ocular bajo control.