Protege tu visión, ¡di adiós al tabaco!

El hábito de fumar representa una seria amenaza para la salud ocular. Por eso, nuestros especialistas aconsejan a todos los fumadores que abandonen el tabaco con el fin de proteger su visión y evitar que aparezcan o se agraven ciertas patologías oculares.

Dos de las enfermedades oculares más graves de las que podemos proteger nuestra visión abandonando el hábito tabáquico son la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) y el glaucoma:

  • Entre los factores de riesgo de padecer DMAE destaca el hábito tabáquico, ya que las personas fumadoras tienen 5 veces más riesgo de padecerla que las que no lo hacen.
  • En lo que respecta al glaucoma, el tabaquismo puede contribuir a desencadenar fallos en el sistema de drenaje del humor acuoso, esencial para mantener la presión ocular a raya, uno de los principales factores de riesgo de padecer la enfermedad.

Asimismo, personas que fuman tienen más posibilidades de padecer ojo seco, dado que los compuestos tóxicos del tabaco pueden provocar irritación y sequedad ocular. De hecho, estas sustancias químicas también pueden acelerar el proceso  degenerativo del cristalino, dando lugar a cataratas. En lo que se refiere a la zona orbitaria, las estadísticas muestran que enfermedades asociadas al exoftalmos (ojos saltones), como la orbitopatía tiroidea se dan en mayor medida en mujeres jóvenes y fumadoras. En este caso, aunque el tabaco no actúa directamente como desencadenante, es un factor que agrava estas enfermedades. Lo mismo ocurre con algunos procesos degenerativos cutáneos, ya que el tabaquismo aumenta la vulnerabilidad de la dermis del rostro, más frágil y expuesta que la del resto del cuerpo.