Esclerectomía profunda no perforante

Duración de
45
minutos aproximadamente
Nuestras
2
claves: rápida recuperación y menos complicaciones
Técnica número
1
en IMO para glaucomas de ángulo abierto
fotografia intervención esclerectomía profunda no perforante

¿Qué es la esclerectomía profunda no perforante?

La esclerectomía profunda no perforante es una cirugía de drenaje que consiste en la realización de una pequeña incisión de espesor parcial en la esclera (parte blanca del ojo), a través de la que se facilita el drenaje del humor acuoso y, de ese modo, se reduce la presión intraocular.

¿En qué casos se realiza?

Se requiere una característica anatómica para que la intervención pueda llevarse a cabo: el ángulo camerular debe estar abierto y no se puede realizar en aquellos ojos en los que el ángulo esté cicatrizado. Además, hace falta que la conjuntiva se encuentre en buen estado para que el procedimiento tenga resultados positivos.

Cuando está indicada, esta técnica es la más utilizada por los especialistas de IMO para tratar glaucomas de ángulo abierto que precisan cirugía.

Miquel Carbonell paciente de IMO comparte su experiencia tras someterse a una esclerectomía profunda no perforante.

Exámenes previos

Para diagnosticar correctamente el tipo de glaucoma y la etapa en la que se encuentra la patología es necesario una revisión oftalmológica completa, que también permite identificar la presencia de otras enfermedades oculares que puedan condicionar la selección de la técnica.

Las pruebas más comunes que se realizan son:

  • Estudio del campo visual: campimetría
  • Toma de la presión intraocular: tonometría
  • Visualización directa del ángulo iridocorneal: gonioscopía
  • Medida del grosor de la córnea: paquimetría
  • Exploración del nervio óptico: directa o con pruebas automatizadas (OCT o HRT)

Antes de la intervención

Es una cirugía más segura, en comparación con la trabeculectomía, en cuanto a posibles complicaciones postoperatorias. Puede realizarse como procedimiento único o combinarse con cirugía de catarata.

Durante la intervención

Mediante la esclerectomía profunda no perforante se facilita la salida del humor acuoso desde la cámara anterior del ojo al espacio subconjuntival, a través de una membrana natural (la denominada ventana trabéculo-descemética). De esta manera, se logra una disminución de la presión intraocular de manera más fisiológica y sin descensos bruscos.

Esta intervención se realiza en quirófano, con anestesia local y sedación completa para evitar que el paciente sienta dolor.

Riesgos

El paciente puede presentar visión borrosa tras las primeras semanas de la intervención.

En casos excepcionales, puede haber riesgos de hemorragias, infecciones o desprendimiento de coroides.