¿Qué es?

La toxina botulínica causa parálisis de los músculos en los cuales es aplicada. En casos de blefaroespasmo, por exemplo, la toxina se aplica en los músculos que causan el cierre forzado e involuntario del párpado. El efecto de la toxina es transitorio, siendo necesaria su aplicación periódica (cada 3 a 6 meses según cada caso).

¿En qué casos se realiza?

Está indicada en los casos moderados de exoftalmos o blefaroespasmo. También en casos de arrugas dinámicas o de expresión, como son las patas de gallo, las líneas frontales y las líneas intercilaiares. También está indicada en algunos casos leves de ptosis de ceja (ceja caída, o más baja de lo normal).

Exámenes previos

Se debe realizar un examen palpebral y oftalmológico completo.

Durante la intervención

El procedimiento se puede realizar tanto en consulta, como en quirófano, mediante la inyección con una aguja fina.

Precauciones

Los primeros días después de la aplicación de la toxina se puede llegar a necesitar el uso de lubricantes para evitar resequedad.

Riesgos

Aunque es poco frecuente puede ocurrir ptosis (caída del párpado) después de la aplicación, que se resuelve espontáneamente tras unas semanas. Hay que tener en cuenta que el uso de toxina botulínica no cambia la forma de los ojos. Su uso adecuado permite un efecto muy natural y se asocia a efectos secundarios muy ocasionalmente.

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