Relación entre glaucoma e hipertensión ocular

Glaucoma e hipertensión ocular
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Relación entre el glaucoma y la hipertensión ocular

¿Tener glaucoma e hipertensión ocular es lo mismo?

Probablemente, esta es una de las dudas que, con más frecuencia, se plantean los pacientes que visitan a los especialistas en glaucoma.

Toma de presión intraocular

Toma de presión intraocular 

La respuesta es no, sin embargo, existe una relación muy estrecha entre ambas patologías, que es importante que el paciente conozca y pueda tener en cuenta. A continuación, vamos a intentar solventar esta duda tan común.

La hipertensión ocular

La hipertensión ocular es el principal factor de riesgo de padecer glaucoma y, por ello, es esencial que cualquier persona que tenga la presión intraocular (PIO) elevada, realice controles oculares periódicos con el oftalmólogo.

Las revisiones periódicas son esenciales para diagnosticar la hipertensión ocular y el glaucoma precozmente

¿Cómo se produce la hipertensión ocular?

Hipertensión ocular y glaucoma

  • Ojo normal. El humor acuoso fluye desde el cuerpo ciliar, donde se genera, hacia la cámara anterior y, desde allí , sale del ojo a través de la malla trabecular.
  • Ojo con hipertensión ocular.  Hay un desequilibro en la formación/eliminación del humor acuoso. Este se acumula  dentro del ojo. La presión intraocular aumenta.
  • Ojo con glaucoma. La presión intraocular elevada provoca un daño progresivo en el nervio óptico que, si no se trata, se traduce en una pérdida de visión irrecuperable.

¿Cuándo consideramos que una PIO es alta?

Generalmente, se considera que una PIO es alta, por encima de los 21 mmHg y, cuando aparece,  lo más habitual es que no dé síntomas.  Esto significa que, en la mayoría de los casos, el paciente:

  • No experimenta dolor
  • No tiene ningún otro síntoma ocular (como ojo rojo u otras molestias)

Relación entre hipertensión ocular y glaucoma

Aunque no da síntomas, la PIO elevada o hipertensión ocular puede producir un daño progresivo en el nervio óptico. A partir de ese momento, se manifiesta el glaucoma, que, sin el tratamiento adecuado, puede conducir a la pérdida de visión asociada a esta enfermedad, imperceptible en sus primeras fases e irrecuperable para el paciente.

Paciente durante revisión glaucoma

La revisiones oculares periódicas son claves para detener la evolución del glaucoma

Por eso, los oftalmólogos insisten en que los pacientes se realicen revisiones oculares periódicas, ya que la única forma de diagnosticar una PIO elevada es tomándola en la consulta de oftalmología (o en la óptica), mediante una prueba llamada tonometría, que se puede realizar con distintas técnicas y aparatos.

Factores de riesgo de la hipertensión ocular 

Nuestros expertos en glaucoma recomiendan realizar exploraciones oculares anuales, especialmente, si el paciente tiene alguno de los siguientes factores de riesgo:

  • Personas con antecedentes familiares de hipertensión ocular o glaucoma
  • Mayores de 60 años
  • Diabéticos
  • Miopes o hipermétropes altos
  • Pacientes que han padecido determinados traumatismos o con algunas enfermedades oculares
  • Personas de raza negra o asiática
  • Pacientes previamente diagnosticados de un ángulo ocular estrecho