Olga Aguilar

Solicita visita en IMO ¿CÓMO QUIERES PEDIR CITA? AGENDA TU VISITA TE LLAMAMOS NOSOTROS
La centenaria Olga Aguilar acude fielmente a la revisión anual en IMO para controlar la evolución de una patología que no ha mermado sus ganas de ver ni de vivir a pesar de las dificultades.
Olga Aguilar

Olga Aguilar cumplió 102 años el 24 de enero de 2013. Hija de Puigcerdá y reconocida como la persona más longeva nacida en la villa, también es una de las pacientes más fieles de IMO, donde viene desde hace 12 años para visitarse con el Dr. Carlos Mateo, quien no sólo es su oftalmólogo sino también su amigo. Como ella misma nos confiesa, el especialista en retina de IMO es la persona que le ha dado esperanza todo este tiempo, haciéndole entender que los problemas visuales, como todo en este mundo, también pueden tener solución y no deben nublar otros aspectos de la vida.

Pese a tener dificultades para apreciar los detalles y ver con un exceso o falta de luz, su enfermedad ocular se ha estabilizado después de años de evolución

 

Cuando hace más de 10 años fue diagnosticada de DMAE (degeneración macular asociada a la edad), patología ocular que provoca la pérdida progresiva de la visión central, Olga hizo firmar al Dr. Carlos Mateo un papel que recogiera por escrito lo que le había asegurado de palabra, dada la importancia que para ella había tenido siempre la visión a causa de su trabajo de modista: "Olga, usted verá siempre, nunca perderá la visión totalmente". Hoy, en su revisión anual con el doctor, ella le ha dado la razón ya que, pese a tener dificultades para apreciar los detalles y ver con un exceso o falta de luz, su enfermedad ocular se ha estabilizado después de años de evolución y, como ha reconocido, "ahora que estás sentada ante mí mientras charlamos, me resulta muy complicado reconocer tus rasgos, pero puedo intuir tu rostro, tus ojos, tu sonrisa". Es cierto, que desde hace siete años Olga ya no puede leer el periódico o ver la televisión, pasatiempos que ha sustituido por la radio y que ha aprendido a compensar apreciando los pequeños detalles de otra manera, viendo, nunca mejor dicho, con unos ojos bien cargados de optimismo. De hecho, su secreto para haber vivido tantos años y haberlo hecho, además, con calidad de vida, no es otro que la voluntad de salir adelante, de "seguir viviendo mi propia vida a pesar de los obstáculos".

Olga mantiene una vida activa acompañada de su hijo Enric, con quien recorre más de 5.000 km al mes por toda Cataluña

 

En definitiva, se trata de un espíritu fuerte que, afortunadamente, también se ha visto acompañado por un cuerpo resistente que no ha necesitado de pastillas ni de médicos, salvo del oftalmólogo: "puedo pasear, razonar, escuchar...". La dificultad para ver, bien tratada gracias a la atención de IMO y a la determinación de Olga, no ha sido impedimento para que haya podido conservar el día a día que la llena. Para ella, la mayor satisfacción es tener a su hijo Enric al lado, quien se ha convertido en su mejor compañero de viajes. Y es que, aunque parezca mentira, a sus 102 años, lo que menos le gusta a Olga es quedarse en casa. Por eso, cada día a las 8 de la mañana su hijo la va a buscar y a las 9 ya están en la calle, hasta las 6 de la tarde que vuelven después de un largo pero gratificante día de trabajo.

Música clásica y fútbol

Olga, entre bromas, se define como "la secretaria que no cobra de Enric", quien es vendedor de materiales industriales y cuenta con el inestimable apoyo de su madre para visitar a los clientes. Juntos, hacen más de 5.000 km al mes por toda Cataluña y, sin embargo, todavía encuentran tiempo para disfrutar cada fin de semana de los conciertos en el Auditorio y los partidos del Barça. Resulta inevitable preguntarse cómo, a su edad, Olga sigue aguantando este ritmo. La respuesta, la tiene clara: "Lo que yo quiero es distraerme, conversar con la gente y ver lugares diferentes", sin renunciar a pequeños vicios como la Coca-Cola y el café que, junto con una alimentación adecuada, le dan la chispa de energía necesaria. Admirablemente incombustible, Olga celebró sus 102 años todos los días de la semana de su cumpleaños con una comida en compañía de sus familiares y seres cercanos. Y entre celebración y celebración, Olga hizo una parada en IMO para asistir a su cita anual con el Dr. Carlos Mateo y compartir con nosotros su experiencia, la trayectoria de todo un paso por la vida donde ni la DMAE ni los años han logrado desdibujar su visión jovial del mundo. Olga, con más de un centenar de años a sus espaldas, no sólo sigue teniendo ganas de ver sino también de vivir.