La vista cansada: sus síntomas y tratamientos

También conocido como presbicia, este defecto visual se puede paliar con técnicas de cirugía refractiva personalizadas y con un tiempo de recuperación corto.

Se estima que más del 90% de las personas mayores de 45 años tienen presbicia o vista cansada, un problema visual asociado al envejecimiento progresivo del ojo. Se trata de un defecto de refracción que afecta la visión próxima y que puede ser especialmente molesto cuando utilizamos pantallas (ordenador, tablet, móvil…) o leemos. “Aparece por una pérdida de enfoque del ojo, que, con el paso de los años, pierde su capacidad muscular y un endurecimiento del cristalino, que es la lente natural del ojo y la que permite que enfoquemos correctamente”, explica el Dr. Daniel Elies, especialista en cirugía refractiva de IMO Grupo Miranza.

El proceso de la presbicia o vista cansada va al alza por el envejecimiento de la población. Es similar al que ocurre cuando a una cámara de video o de fotos se le acaba la pila del autoenfoque y le es imposible llevar a cabo esta acción.

Presbicia: ¿cómo reconocer los síntomas?

La vista cansada implica, principalmente, una dificultad para enfocar a poca distancia. “Podemos tener una buena visión lejana, pero cuando cambiamos rápidamente el punto de fijación a una distancia próxima, como por ejemplo para ver un mensaje al móvil, tardamos unos segundos para ver con nitidez”, aclara Elies. A medida que avanza este problema, no nos será posible tener una buena visión próxima en ningún momento.

 Además de los problemas de enfoque, otros síntomas habituales son:
 

  • Dolor de cabeza ( en la zona frontal )
  • Fatiga visual, sobre todo al final del día
  • Sensación de que las letras de un texto “bailan” o están borrosas


La presbicia tiene solución: existen técnicas quirúrgicas, breves y eficaces, que permiten paliar la dificultad de enfocar a corta distancia

Tratamientos quirúrgicos personalizados

Existen diferentes opciones quirúrgicas para paliar este problema de refracción, sin depender del uso de gafas o lentes de contacto. Las intervenciones, que se personalizarán en función de las necesidades del paciente, son breves y permiten una rápida recuperación visual.

“Los avances en cirugía refractiva nos permiten ofrecer la soluciones más adecuadas para que el paciente pueda llevar a cabo sus actividades cotidianas,prescindiendo de las gafas o de las lentes de contacto”.

Dr. Daniel Elies, experto en cirugía refractiva de IMO Grupo Miranza

Por un lado, se pueden utilizar procedimientos de cirugía refractiva basados en el láser, que modifican la curvatura de la córnea. En estos casos se puede compensar el defecto refractivo pero no se para la evolución natural de la presbicia, debida a un “deterioro” del cristalino.

La forma mas habitual de corregir la presbicia es el implante de lentes intraoculares. Las hay de diferentes tipos: las que sustituyen el cristalino, cuando éste está envejecido y ya no cumple su función, y las lentes fáquicas (especialmente en personas más jóvenes), que se sitúan entre la córnea y el cristalino, sin extraerlo. “Una de las ventajas de estas últimas es que no alteran la curvatura ni el grosor de la córnea, ni eliminan el cristalino, siendo por tanto reversibles  y si se produjeran cambios en la visión del paciente, la lente puede retirarse y cambiarse por otra”.

En el proceso de implantación de una lente intraocular, habitualmente denominada multifocal o trifocal, se utiliza el  láser de femtosegundo, “una técnica de uso muy extendido, rápida y segura, que nos permite hacer incisiones con gran precisión” concluye el Dr. Elies.

Una revisión oftalmológica completa es clave para determinar el mejor tratamiento para la vista cansada