Nos ha visitado... Vladimir de Semir. Periodista y experto en divulgación científica

Entrevista con el periodista científico y experto en divulgación Vladimir de Semir.

¿Por qué es importante la comunicación científica?
Los médicos deben llegar a la sociedad y a los pacientes, hoy más que nunca. Actualmente, es necesario tener un conocimiento científico básico para funcionar por la vida. Nos es útil incluso para tomar decisiones en nuestra vida cotidiana.

¿Y existe realmente ese conocimiento científico en la población?
Va en aumento porque cada vez hay más comunicación científica. En los últimos años ha crecido el número de periodistas especializados en la materia y han proliferado los departamentos de comunicación y relaciones públicas de empresas e instituciones relacionadas con la salud y la investigación. Incluso la Unión Europea ya tiene previstas partidas de comunicación a la hora de aprobar un proyecto científico o de salud.

Que haya más cantidad, no signigica que haya calidad...
Sí, a veces, la información se trivializa, por la proliferación de los departamentos de comunicación, que constantemente deben informar a los medios de comunicación o la eclosión de las nuevas tecnologías y la enorme cantidad de información sin filtro que circula por la Red. Por esta razón covendría más análisis y opinión, ya que si este tipo de información no se contextualiza adecuadamente, se pueden crear falsas expectativas entre la población. Es importante informar bien, con rigor e ir más allá de la anécdota.

¿Qué papel juegan los propios médicos y científicos en este proceso?
La actitud de los médicos y los científicos ha cambiado mucho. Ahora se han dado cuenta de lo importante de la divulgación científica, mientras que hace no tantos años  estaba incluso mal visto. Eso sí, deben adaptarse más al lenguaje de los pacientes, de la gente de la calle. También creo que los medios deberían impulsar foros atractivos... Faltaría, por ejemplo, una tertulia amena sobre ciencia y tencología en las televisiones públicas.

¿Cómo podría aumentar el rigor en este ámbito de comunicación?
Creo que con formación y reflexión en los propios medios de comunicación. En España, por lo general, los medios se ocupan sólo del día a día y no se paran a analizar lo que están haciendo. De hecho, el Observatorio es un proyecto que surgió de la reflexión sobre mi actividad como periodista científico.

O sea, que el Observatorio parte de la reflexión y promueve la reflexión
Sí. El Observatorio se creó con vocación científica, médica y medioambiental. Se centra especialmente en medicina y salud, en cómo se transmite esta información a la sociedad. Y lo hacemos desde distintos ámbitos: análisis, docencia, asesoría a organismos públicos y privados y agitación cultural.

¿Agitación cultural?
Sí, reflexionamos, pero también somos activos y proponemos acciones encaminadas a difundir y provocar el conocimiento y la reflexión sobre la cultura científica.

Para terminar, una curiosidad: ¿de dónde surge su inquietud científica?
Pues no lo sé muy bien... Seguramente, haya influído la Escuela Suiza de Barcelona, donde estudié. Recuerdo que tuve un profesor de física muy bueno y que, en general, el colegio, que además contaba con pocos alumnos, tenía un gran espíritu científico. Quizá todo ello también influyó en uno de mis compañeros de clase, Jorge Wagensberg, quien, por cierto, años después sería una pieza clave para decidirme a impulsar el suplemento de Ciencia.