Amèlia Petit

Amèlia, que ha convivido con la miopía durante muchos años, anhelaba poder librarse de las gafas y reducir su dependencia de la correción óptica. Es por ello que no puede estar más satisfecha del cambio experimentado tras la implantación de una lente intraocular.
Amèlia Petit

La ilusión de Amèlia Petit era olvidarse de las gafas ya que, según reconoce, "estaba harta de tener que llevarlas toda la vida a causa de la miopía". Finalmente, animada por sus hijas, decidió operarse cuando tenía 68 años y, para ello, apostó por el equipo del Dr. Daniel Elies, quien le implantó una lente intraocular. Como recuerda, "la misma tarde de la intervención ya veía bien y aún hoy, con 85 años, sigo sin utilizar corrección óptica, ni siquiera para leer".

Este cambio le devolvió "la alegría" y, desde entonces, le ha aportado una gran sensación de libertad, que aprecia en detalles tan cotidianos como levantarse y, nada más abrir los ojos, tener una percepción nítida de todo su alrededor. Por eso, asegura estar "eternamente agradecida" a su oftalmólogo y ponerse por completo en sus manos, confiándole el cuidado de su salud ocular. "Sé que solo mirarme tiene claro lo que debe hacer y me da la seguridad de que, ante cualquier problema de visión, él e IMO me ofrecerán la mejor solución".

Para Amèlia, el Instituto es "un centro superior sin punto de comparación con ningún otro", del que pone en valor un trato profesional y humano "privilegiado". Mientras permanece en la sala de espera antes de su revisión anual, destaca que "es un orgullo estar aquí", habiendo pasado ya 17 años desde que la cirugía practicada por el Dr. Elies supuso un antes y un después en su día a día y su calidad de vida.