12 consejos de salud ocular para el 2020

Los expertos IMO te desvelan, en 12 claves, los aspectos más importantes de salud ocular y qué hábitos son perjudiciales y cuáles beneficiosos para los ojos.

12 consejos salud ocular 2020

Los ojos, igual que el resto del organismo, también se ven afectados por el envejecimiento de la población y hábitos propios del estilo de vida actual, tanto en lo que se refiere a la alimentación, como al trabajo y ocio frente a pantallas, la exposición solar etc. Es por ello que los especialistas de IMO destacan 12 consejos de salud ocular que, de cara al 2020, apuestan por incorporar sencillas rutinas diarias para el cuidado de la visión, o bien dejar atrás algunos hábitos perjudiciales de los que los pacientes no siempre son conscientes. 

  1. Acudir periódicamente a revisiones con el oftalmólogo 

       Aunque enfermedades como el glaucoma o la retinopatía diabética no dan síntomas al principio, detectarlas a tiempo facilita su tratamiento y permite mejorar el pronóstico. Lo mismo ocurre con el “ojo vago” en el caso de los niños, que, si no se trata a tiempo, puede convertirse en crónico. Por ello, los oftalmólogos de IMO recuerdan la importancia del diagnóstico precoz y del papel preventivo de los pacientes mediante controles regulares en el oftalmólogo.

  2. Estar alerta a los posibles síntomas 

     Visión doble o borrosa, ojo rojo o lloroso, moscas volantes en el campo visual… son algunos de los signos que pueden indicar la existencia de una enfermedad ocular. También es importante tener en cuenta señales de alerta que no son directamente visuales, como golpes recurrentes, caídas o dificultades en la conducción nocturna. Por otro lado, algunas alteraciones en los ojos pueden ser la primera pista no solo de patologías oftalmológicas, sino de problemas sistémicos, neurológicos o tumores. 

  3. Prevenir traumatismos oculares

    En este punto, los especialistas recuerdan la importancia de usar gafas de protección en la práctica deportiva  (por ejemplo, en el tenis o el pádel) o en determinados trabajos. De hecho, el ámbito laboral es en el que suelen producirse más traumatismos oculares, que no solo pueden ser de tipo mecánico (contusiones, introducción de cuerpos extraños...), sino también eléctrico o quemaduras químicas.

  4. Cumplir con el tratamiento prescrito

    Hasta un 40% de los pacientes con glaucoma que deben ponerse gotas diarias para controlar la enfermedad no cumplen con el tratamiento prescrito, a pesar del daño que esto puede suponer para su visión.  También es fundamental ser constantes, por ejemplo, en el uso de gafas o del parche oclusivo en niños, en las medidas que deben aplicarse para mantener a raya el ojo seco o en las inyecciones intraoculares que deben realizarse de forma sostenida en enfermedades como la DMAE o el edema  macular. Asimismo, los expertos del Instituto hacen hincapié en cumplir las pautas de tratamiento antes y después de una cirugía ocular.

  5. Controles en la infancia y grupos de riesgo

    Durante la infancia la visión está en proceso de formación y, por eso, los niños deben someterse a exploraciones oculares anuales entre los 3 y 10 años. Los adultos tampoco han de descuidar sus visitas al oftalmólogo, sobre todo a partir de los 40 años (un buen momento para realizarse un chequeo completo con examen del el fondo del ojo y toma de la presión intraocular). En esta edad es cuando generalmente se activa el proceso degenerativo del ojo y empiezan a aparecer la  vista cansada (presbicia) y a gestarse patologías más graves asociadas a la madurez, como la DMAE o el glaucoma.

  6. Prestar atención a los antecedentes familiares

    Un gran número de patologías oculares son de origen genético por ejemplo, el desprendimiento de retina o, en el caso de Glaucoma dónde se observa un porcentaje de afectos en una misma familia superior a la media poblacional. Por ello, es recomendable que las personas con familiares afectos de alguna de estas enfermedades, especialmente de primer orden  (padres, hermanos y/o hijos), se sometan a controles oftalmológicos anuales. 

  7. Evitar frotarse los ojos

    La costumbre de frotarse los ojos es totalmente desaconsejable, ya que no solo reactiva el picor en lugar de hacerlo desaparecer sino que, a la larga, debilita la córnea. Esto puede propiciar patologías como el queratocono (un tipo de deformación corneal) en pacientes con cierta predisposición genética.

  8. Protegerse de la radiación solar

    En verano, pero también en invierno (sobre todo en deportes de nieve o alta montaña), es importante protegerse de la radiación solar con el uso de gafas de sol homologadas, con filtros adecuados y adquiridas en centros especializados. Es fundamental para evitar que se produzcan lesiones en la superficie ocular (como queratitis o pterigion) y daños acumulativos que, tras una exposición prolongada a lo largo de los años, pueden acelerar patologías oculares degenerativas como las cataratas o la DMAE.

  9. Hábitos saludables

    Las personas fumadoras tienen 5 veces más riesgo de padecer DMAE. Esta y otras patologías de la retina (como la retinopatía diabética o las oclusiones retinianas) también pueden verse propiciadas por unos malos hábitos alimentarios y problemas como la hipertensión arterial, el colesterol o la obesidad. Al ser la retina un tejido muy vascularizado, se ve afectada por todo aquello que dificulte una buena circulación sanguínea.

  10. Dar un descanso a la vista

    Es muy importante hacer descansos para evitar la fatiga visual y la sensación de sequedad ocular, por ejemplo, cuando pasamos muchas horas delante del ordenador o llevamos un largo rato conduciendo. Otra recomendación para un buen confort visual, en caso de tener vista cansada u otros defectos refractivos, es utilizar la corrección óptica adecuada (aunque sean pocas dioptrías) y no intentar “aguantar” sin gafas. En cuanto a los usuarios de lentes de contacto, los optometristas de IMO inciden en no llevarlas más tiempo del indicado y quitárselas para dormir.

  11. Hidratar los ojos

    La calefacción y el aire acondicionado, el viento exterior, la contaminación o el uso prolongado de pantallas son algunos de los factores ambientales que acentúan la sequedad ocular. Frente a ello, los especialistas del Instituto recomiendan hidratar los ojos con lágrimas artificiales sin conservantes y con ácido hialurónico, además de realizar estudio personalizado para valorar el tipo y grado de ojo seco si las molestias son persistentes.

  12. Cuidar la higiene ocular

    Ser meticulosos en este punto es fundamental, sobre todo en pacientes propensos a tener ojo seco y blefaritis (inflamación del párpado), a quienes se aconsejan rutinas de higiene palpebral: aplicar calor sobre los párpados, masajearlos suavemente y limpiarlos con solución jabonosa. A su vez, las personas que utilizan lentillas también deben ser muy cuidadosas con su higiene y conservarlas siempre en las condiciones adecuadas.

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