Un 20% de los pacientes con esclerosis múltiple descubren el primer brote de la enfermedad en el oftalmólogo

La pérdida de visión y la visión doble pueden disparar la alarma de este y otros problemas neurológicos, como tumores o ictus cerebrales, que afectan al nervio óptico.

 

ojo con patología del nervio óptico detrás

La pérdida de visión en apenas horas o días, la alteración en la percepción de los colores y, en algunos casos, el dolor ocular (sobre todo al mover los ojos), son síntomas característicos de la inflamación del nervio óptico. Conocida como neuritis óptica, afecta a la mitad de los personas con esclerosis múltiple y, de hecho, representa el primer brote de la enfermedad hasta en un 20% de los pacientes.

Esta no es la única patología neurológica que se manifiesta a través de los ojos. “La retina recibe los estímulos de luz y los transforma en impulsos eléctricos que, a través del nervio óptico y de toda la vía óptica, se transmiten hasta el cerebro, donde se interpretan las imágenes. Por tanto, cualquier lesión que dañe esta conexión entre el globo ocular y el área visual cerebral puede repercutir en la visión”, explica el Dr. José Visa, especialista en neuroftalmología de IMO.

En algunos casos, el deterioro de la función visual es progresivo, como ocurre en tumores cerebrales  que, a medida que van creciendo, comprimen alguna zona de la vía óptica. En muchas ocasiones, sin embargo, la pérdida de visión (parcial o total) se presenta de forma brusca y es motivo de visita de urgencia, pudiendo alertar, por ejemplo, de un ictus que afecta a áreas del cerebro implicadas en el procesamiento visual.

inflamación del nervio óptico

Imagen de una neuritis óptica o inflamación del nervio óptico.

Infarto del nervio óptico y otras patologías

Del mismo modo que en el ictus o “infarto cerebral” se produce una interrupción del aporte de sangre, también pueden darse “infartos del nervio óptico”. Según el Dr. Visa, “la denominada neuropatía óptica isquémica es la primera causa de pérdida de visión repentina y unilateral en adultos y está relacionada con factores de riesgo vascular (hipertensión arterial, colesterol elevado, diabetes...) u otros problemas, como herpes zóster, apneas del sueño, enfermedades autoinmunes o neurológicas”.

Además de padecer isquemia (falta de riego sanguíneo y, como consecuencia, de oxígeno), el nervio óptico también puede afectarse por razones traumáticas, hereditarias (patología congénita), tóxico-nutricionales (alcohol-tabaco, ciertos fármacos, anorexia…), etc. Aunque el daño a menudo es irreversible –ya que las fibras nerviosas del nervio óptico no se pueden regenerar en la actualidad–, el diagnóstico oftalmológico puede ser decisivo para actuar a tiempo ante patologías que van más allá de los ojos.

especialistas neuroftalmología: nervio óptico y estrabismo

Los especialistas del Departamento de Oftalmología Pediátrica, Estrabismo y Neuroftalmología de IMO atienden patologías del sistema nervioso que pueden afectar a la visión, ya sea dañando el nervio óptico o alterando el movimiento de los ojos.

Atención a la visión doble

El Dr. Visa destaca que la pérdida de visión (bien sea de agudeza visual o de campo visual) por múltiples trastornos cuyo origen no es propiamente ocular, no se trata de la única señal de aviso. “Otro síntoma clave de afectación neurológica es la aparición de diplopía o visión doble, que se debe a un mal control de los movimientos oculares”. Estos son ejecutados por seis músculos que rodean a los ojos y que reciben “órdenes” des del tronco del cerebro, concretamente, de tres de sus nervios: el III, el IV y el VI. La parálisis o paresia de dichos nervios –que también puede ser consecuencia de procesos inflamatorios como la esclerosis múltiple o la meningitis, tumores, ictus, traumas y aneurismas cerebrales o incluso diabetes– provoca desviación de la mirada (estrabismo) y, por tanto, que el paciente vea doble.

Además de tratar la patología cerebral, la visión doble tiene solución quirúrgica eficaz en la mayoría de casos, mediante diferentes técnicas de cirugía de estrabismo que actúan sobre los músculos extraoculares y permiten restablecer un correcto alineamiento de los ojos.  

 

Возможно, вас заинтересует