Últimas novedades y controversias en el tratamiento del glaucoma

El congreso Trends in Glaucoma ofreció en el IMO una perspectiva actualizada de las diferentes técnicas, en constante avance, para el abordaje individualizado de la enfermedad

Más de 250 oftalmólogos se dieron cita en el Instituto los días 14 y 15 de noviembre, con motivo del Trends in Glaucoma, un congreso internacional sobre la patología organizado por la Fundación IMO. Bajo la dirección de las doctoras Elena Arrondo, Sílvia Freixes y Carolina M. Pallás, el encuentro puso de relieve la importancia del manejo individualizado del glaucoma, promoviendo el debate sobre las distintas alternativas y novedades terapéuticas, con especial énfasis en las quirúrgicas. En este sentido, uno de los grandes retos en la cirugía actual del glaucoma es evitar la cicatrización, que puede hacer que el resultado de una operación, por excelente que haya sido, resulte difícil de prever. Como explicó uno de los ponentes del congreso, el Dr. Gonzalo Muñoz, “tenemos que luchar para que no se cierren las nuevas vías abiertas con el objetivo de facilitar el drenaje del humor acuoso”. Para ello, otra de las conferenciantes, la Dra. Elena Millà, recomendó “hacer que el ojo llegue en las mejores condiciones a la intervención, realizar una técnica lo más depurada posible, utilizar los diferentes métodos disponibles actualmente para evitar la cicatrización y estar muy atentos al postoperatorio”. El especialista en glaucoma debe contar con que la cirugía, bien sea trabeculectomía o esclerectomía profunda no perforante, puede perder eficacia a lo largo del tiempo por este problema. En consecuencia, hasta en la mitad de los casos se requiere reintervención o mantenimiento, bien sea mediante una buena modulación farmacológica después de la operación o la aplicación de determinados procedimientos postquirúrgicos. Los implantes de drenaje son una de las técnicas destacadas por los ponentes para determinados casos en los que se produce un exceso de cicatrización (ojos multioperados, años de tratamientos con colirios, etc.) puesto que, según la Dra. Susana Duch, “ofrecen una mayor predictibilidad, aunque también son más invasivos”.

Precisamente, el desarrollo de procedimientos mínimamente invasivos para el paciente es otro de los grandes objetivos en el abordaje del glaucoma, al que también se orienta el tratamiento con láser. A pesar de que el de argón sigue siendo el más extendido y se encuentra prácticamente en cualquier consulta oftalmológica, por ser el más coste-efectivo y poder utilizarse para otras patologías, nuevas opciones como la trabeculoplastia láser selectiva se están abriendo camino. Conocida como SLT por sus siglas en inglés, esta técnica “consigue el mismo efecto hipotensor que el láser de argón sin provocar una alteración estructural sobre la malla trabecular, además de ser igualmente segura y fácil de aplicar”, expuso el Dr. Alfonso Antón en el Trends in glaucoma. Estas ventajas también son aplicables al láser patterned o Pascal (PLT), el último en llegar para desarrollar la técnica de la trabeculoplastia con pocos riesgos y escasas complicaciones a largo plazo, además de poder utilizarse en los departamentos de retina. Según el Dr. Antoni Dou, “el láser Pascal funciona bien y ha demostrado bajar eficazmente la presión intraocular, aunque todavía hay pocos estudios que lo avalen”. En cualquier caso, y tomando como referencia la American Academy of Ophthalmology (AAO), el oftalmólogo concluyó que “a día de hoy, no se ha demostrado superioridad clínica en ningún tipo de láser utilizado para la trabeculoplastia”.

La elección del tratamiento más indicado dependerá de las preferencias del propio oftalmólogo, según su criterio y experiencia, así como de las características particulares de cada paciente, teniendo en cuenta sus factores de riesgo, tipo y grado de avance del glaucoma. En una apuesta por el abordaje personalizado de la patología, el congreso celebrado en el IMO el pasado mes de noviembre buscó dar cobertura a los distintos casos con los que el especialista puede encontrarse en su práctica profesional. Para ello, se dedicó una sesión al glaucoma de ángulo cerrado, que se produce cuando el ángulo formado entre la córnea y el iris es demasiado estrecho y que tiene como una de las primeras indicaciones quirúrgicas la cirugía de catarata, “la cual permite ganar espacio al sustituir el cristalino del ojo por una lente intraocular”, explicó la Dra. Sílvia Freixes, oftalmóloga del IMO y codirectora del curso. También se habló del glaucoma neovascular, cuando la presión intraocular se encuentra en niveles normales y aún así se ha demostrado que bajarla un 30% ayuda a evitar el empeoramiento de la enfermedad; y de los glaucomas secundarios, asociados a otras patologías como la retinopatía diabética o tras intervenciones de desprendimiento de retina o trasplantes de córnea, por ejemplo. En estos casos, como comentó la codirectora del encuentro y especialista en glaucoma del Instituto, la Dra. Elena Arrondo, “la probabilidad de padecer la patología aumenta y, además, el tratamiento es en general más complejo, ya que los fármacos no suelen funcionar y las cirugías tradicionales muchas veces no resultan eficaces”. Otro tipo de pacientes en los que se centró el programa del congreso fueron los pediátricos, dada la mayor dificultad que tiene la cirugía del glaucoma en niños, y las personas con miopía (especialmente con más de 6 dioptrías), un importante factor de riesgo a considerar ya que triplica las probabilidades de padecer la enfermedad.