Trasplante de córnea para anomalía de Peters

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¿Qué es?

La anomalía de Peters consiste en un error congénito en el desarrollo del globo ocular que puede afectar uno o ambos ojos. El trasplante de córnea consiste en sustituir la córnea opaca por otra córnea sana procedente de un donante. En los casos en los que también hay catarata (pérdida de transparencia del cristalino), esta se extrae en la misma intervención.

¿En qué casos se realiza?

En los casos en que la afectación por la anomalía de Peters es bilateral, con el objetivo de mejorar la agudeza visual.

¿Cuál es el procedimiento?

La cirugía indicada para el tratamiento de esta patología suele ser el trasplante de córnea. Se trata de un procedimiento ambulatorio y que se realiza bajo anestesia general. Tras la cirugía, que dura unos 40-50 minutos, se deben administrar colirios durante varios meses. Conviene evitar que el niño realice esfuerzos durante 3 semanas; pasado ese tiempo, puede incorporarse a su vida normal.

En ocasiones la cirugía consigue una importante mejoría de la agudeza visual, aunque en otros casos los resultados son discretos. Por ello a veces no es fácil decidir si se realiza o no la cirugía y cuál es el mejor momento para llevarla a cabo. La decisión es también complicada porque en niños pequeños es muy difícil saber realmente cuánto están viendo. Si los pacientes presentan además glaucoma, éste debe tratarse.