Trabeculectomía

Alrededor de
45
minutos de duración
Cirugía
100%
ambulatoria
Nuestras
2
claves: alta eficacia hipotensora y cirugía clásica glaucoma

¿Qué es la trabeculectomía?

La trabeculectomía es la cirugía de drenaje de glaucoma denominada clásica. Este fue el primer procedimiento quirúrgico que se empleó para tratar el glaucoma de ángulo abierto y, actualmente, todavía sigue practicándose de forma muy extendida.

¿En qué casos se realiza?

Se indica para reducir la presión intraocular en pacientes con glaucoma de ángulo abierto o ángulo cerrado, cuando el tratamiento con fármacos hipotensores no es suficiente y la enfermedad avanza.

Exámenes previos

Realizar una revisión oftalmológica completa permite determinar el tipo de glaucoma y la fase en la que se encuentra la enfermedad, además de diagnosticar otras patologías oculares que deban tenerse en cuenta.

Las pruebas más habituales que se ofrecen en esta revisión son las siguientes: estudio del campo visual (campimetría), toma de la presión del ojo (tonometría), visualización directa del ángulo iridocorneal (gonisoscopía), medida del grosor de la córnea (paquimetría) y exploración del nervio óptico (directa o con pruebas automatizadas como la OCT o HRT).

Antes de la intervención

Según indique el especialista, la trabeculectomía puede plantearse como procedimiento único o combinarse con cirugía de catarata.

Durante la intervención

La trabeculectomía consiste en abrir una vía de salida del humor acuoso desde la cámara anterior del ojo hasta el espacio subconjuntival, creando una ampolla de filtración debajo de la conjuntiva, a través de un pequeño orificio en la esclera (parte blanca del ojo). Gracias a esta intervención, que se realiza en alrededor de 45 minutos, se favorece el drenaje del humor acuoso y, en consecuencia, la disminución de la presión intraocular.

Riesgos

En la actualidad existen otros tratamientos más seguros que la trabeculectomía clásica. Por ello, aunque tiene una alta eficacia hipotensora, esta técnica se suele reservar para casos en los que otras opciones menos riesgosas, como la esclerectomía profunda no perforante, no pueden realizarse.