Terapias intraoculares, una opción emergente en oftalmología

Según el Dr. Navarro, los nuevos tratamientos para enfermedades de la retina mediante la inyección de fármacos mejoran los resultados visuales y evitan riesgos quirúrgicos

La terapia intraocular está revolucionando el mundo de la oftalmología, en concreto el tratamiento de las enfermedades que se originan en la retina, las más graves de las que afectan al ojo. Entre estas, las de mayor incidencia son las degenerativas, destacando la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE); las asociadas a la miopía alta; las de origen vascular, principalmente retinopatía diabética; y las asociadas a problemas biomecánicos, como los síndromes de tracción vítreo-maculares.

Tratamientos que sustituyen o complementan la cirugía

Para hacerles frente, en los últimos años, se ha producido un gran avance en la cirugía retiniana, con el perfeccionamiento de técnicas e instrumentos que permiten una cirugía de mínima incisión y que, en consecuencia, mejoran los resultados visuales y permiten una recuperación más rápida de los pacientes. Sin embargo, en estos momentos se están dando nuevos pasos para tratamientos farmacológicos que sustituyen o complementan a la cirugía. Se trata de las terapias farmacológicas, que, mediante inyecciones intraoculares, actúan localmente en el interior del ojo, especialmente en la retina y de forma aun más específica, en la mácula (zona central de la retina responsable de la visión de detalle). El Instituto de Microcirugía Ocular de Barcelona (IMO) lleva ya mas de una década participando en diversos estudios internacionales para evaluar la eficacia de estos nuevos tratamientos para el edema macular diabético, la trombosis de retina y la DMAE, entre otros.

Mejor resultado visual

Según el Dr. Rafael Navarro, especialista en retina de IMO, "pese a que, en muchos casos, el tratamiento adecuado con estos nuevos fármacos requiere múltiples inyecciones, ya que sus efectos duran unas semanas o, en el mejor de los casos, unos meses, en general, la terapia intraocular mejora el resultado visual de los pacientes respecto a tratamientos anteriores y, en muchos casos, evita tener que recurrir a cirugía, con los posibles riesgos asociados". El caso más claro es el tratamiento de la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE), en la que la inyección de fármacos antiangiogénicos, que tienen la función de frenar el crecimiento de los vasos sanguíneos anómalos que crecen en la retina, se ha convertido en el tratamiento de referencia para las formas húmedas de la enfermedad. El tratamiento se basa en un importante descubrimiento: los llamados factores de crecimiento endotelial, que se encuentran en el origen de varias formas de cáncer, diabetes y retinopatía en prematuros, entre otras patologías, que provocan el crecimiento de nuevos vasos sanguineos en estos tejidos y que la terapia actual logra combatir inyectando anticuerpos dentro del ojo. "Esta nueva opción ha revolucionado el pronóstico visual de los pacientes, ya que el 70% mantiene o recupera visión con esta terapia intraocular, frente al 20% que lo hacía antes con otros tratamientos, como láser, cirugía y terapia fotodinámica", explica el Dr. Rafael Navarro.

Frecuencia de las inyecciones

Dr. Visa en consulta Pruebas en consulta

 

Pese a los buenos resultados, la terapia actualmente exige una inyección mensual mientras existen signos de la enfermedad, algo que el oftalmólogo determina mediante el seguimiento de la misma a través del OCT (Tomografía de Coherencia Óptica), un escáner que se utiliza para captar imágenes tomográficas del ojo en alta definición. Con el objetivo de mejorar el tratamiento y la calidad de vida del paciente, se están probando ya nuevos fármacos cuya acción dura dos veces más que los actuales, por lo que se espera que, a principios del próximo año, el tratamiento en algunos casos pueda realizarse cada dos meses.

Aplicación en enfermedades vasculares de la retina

Las inyecciones intraoculares se están aplicando también con buenos resultados en casos de enfermedades vasculares de la retina, como el edema macular, que provoca un acúmulo de líquido en la mácula y que hasta ahora solo podía tratarse con láser, con unos resultados muy limitados. Los fármacos intraoculares, tanto los antiangiogénicos como los esteroides, que logran disminuir la inflamación, se están aplicando a pacientes que no podían tratase con láser o en los que este tratamiento no daba buenos resultados. Hace poco más de un año se aprobó el uso uno de estos fármacos, basado en un implante inyectable y biodegradable de corticosteroide de acción prolongada (dexametasona), para el tratamiento del edema macular en pacientes con oclusión venosa de la retina (OVR), la segunda causa más frecuente de enfermedad vascular de la retina, después de la retinopatía diabética, y una causa frecuente de pérdida importante de visión. El nuevo implante actúa localmente para controlar el edema, reducir la inflamación alrededor de la oclusión y así mejorar la agudeza visual del paciente. Su efecto dura alrededor de cuatro meses. En estos momentos, el Dr. Rafael Navarro coordina en España un ensayo clínico internacional y multicéntrico para el tratamiento de otro tipo de edema macular, el diabético, la complicación de la retinopatía diabética más lesiva para la visión. El estudio, que se estima que durará un año, "pretende comparar dos tratamientos a base de inyecciones intravítreas para determinar cuál de los dos proporciona una mayor recuperación de agudeza visual al paciente con el menor numero de inyecciones", explica el especialista de IMO.

Buenos resultados en alta miopía y agujero macular

Otro grupo de personas que se está beneficiando de las nuevas inyecciones intraoculares son las que padecen alta miopía (más de 6-8 dioptrías), en las que el riesgo de complicaciones retinianas es elevado. La terapia intraocular ha revolucionado el pronóstico visual en los casos de membranas vasculares miópicas en el área macular y, además, los resultados en estos casos son mejores que en otras enfermedades de la retina, ya que el 90% de estos pacientes requiere solo una o dos inyecciones para recuperar visión. Las inyecciones de microplasmina intraoculares, fármaco para despegar las uniones anómalas de el gel vitreo a la retina sin necesidad de cirugía, es uno de los últimos avances que se ha incorporado a la terapia introaocular y que se aplica en los síndromes de tracciones vitreoretinianas de la mácula y en algunos casos de agujero macular.

Esperanzas en patologías hereditarias de la retina y DMAE seca, que aún no tienen tratamiento efectivo

"Actualmente, el campo de las terapias intraoculares está desarrollándose de forma vertiginosa, lo que hace esperar que pronto dispongamos de nuevas terapias intraoculares, como por ejemplo la inyección de factores neurotróficos de liberación lenta, para el tratamiento de enfermedades hereditarias de la retina o para la DMAE seca, enfermedades que por ahora no tienen tratamiento", anuncia el Dr. Navarro. También están en estudio nuevos sistemas de liberación retardada para que cualquiera que sea el fármaco inyectado en el ojo se mantenga activo durante un período de tiempo mas largo, incluso años, lo que mejorará mucho la calidad de vida de los pacientes al tener controlada la enfermedad con un menor número de inyecciones.