Recuperar la visión... y la "vida normal"

Las técnicas actuales de cirugía para el desprendimiento de retina logran salvar “ojos perdidos” y no requieren restricciones de posicionamiento, ni impiden la realización de ejercicio físico, como demuestra el testimonio de Francisco Manuel
MASTER Paciente Corcostegui DR

El desprendimiento de retina, producido por la separación de la capa interna de este tejido (retina sensorial) de la externa (epitelio pigmentario), es una patología grave que conduce a la pérdida de visión si no se trata de forma adecuada. Para ello es clave realizar una actuación precoz, pero, sobre todo, llevar a cabo una buena cirugía: “La primera intervención determina el pronóstico y la evolución de la enfermedad”, destaca el Dr. Borja Corcóstegui, director médico y experto en retina y vítreo de IMO.

Según el especialista, pionero en Europa de la  vitrectomía moderna, “una correcta indicación y ejecución quirúrgica permite lograr un mejor resultado visual y reduce considerablemente la necesidad de reoperación por recurrencia, algo que afecta a cerca de la mitad de los pacientes”. Es el caso de Francisco Manuel Hernández, quien ya había pasado por varias cirugías cuando le recomendaron venir a IMO para poner solución a un cuarto desprendimiento. Según reconoce, “estaba desesperado y ya daba el ojo por perdido”, con lo que tenía reparos a la hora de volver a entrar en quirófano debido a las malas experiencias previas. “Las otras veces había padecido mucho dolor y el postoperatorio había sido muy duro, ya que estuve un mes y medio boca abajo sin apenas poder moverme”.  

El proceso fue completamente distinto tras la cirugía en IMO. En opinión del Dr. Corcóstegui, con las técnicas y los avances actuales, no es necesario que el paciente sufra y tenga que someterse a restricciones importantes después de la operación. Como explica el oftalmólogo, “el uso de gas para favorecer la reparación de la retina se ha ido racionalizando desde sus inicios, en los años ochenta, cuando se indicaba a los pacientes la posición de decúbito prono para conseguir una mayor superficie de contacto. Hoy en día, gracias al entendimiento de la dinámica de los gases, este posicionamiento resulta excepcional y es totalmente erróneo pensar que también se requiere en los casos en los que, alternativamente, se inyecta aceite de silicona”.

Imagen de una intervención de vitrectomía realizada por el Dr. Borja Corcóstegui

El Dr. Corcóstegui tiene más de 30 años de experiencia en la técnica de la vitrectomía, utilizada para la cirugía del desprendimiento de retina y de muchas otras patologías retinianas

¡Volver a la carga!

El Dr. Corcóstegui animó a Francisco Manuel a retomar su día a día cotidiano tras la intervención: “Cuando me aseguró que podía volver a la normalidad no me lo creía, ya que anteriormente me habían dicho que tenía prohibido levantar peso –ni siquiera podía plantearme coger en brazos a mi hijo que estaba a punto de nacer–,  o realizar cualquier tipo de esfuerzo”. Precisamente, este es otro de los mitos que existe respecto a la patología y que también desmiente el especialista, quien afirma que “el ejercicio físico post quirúrgico no tiene influencia en la evolución del desprendimiento de retina, que se reaplica durante la misma intervención y las primeras horas de reposo. Así pues, actualmente no es aconsejable la inactividad para evitar lesiones retinianas”.

Esta perspectiva permitió a Francisco Manuel recuperar su afición por el ciclismo y, por primera vez después de mucho tiempo, pudo aspirar a participar de nuevo en la exigente marcha Quebrantahuesos. “Le prometí al Dr. Corcóstegui que cuando completara la prueba le traería el diploma, ya que para mí será él quién lo habrá ganado al haber hecho posible lo que considero un milagro: volver a hacer vida normal, lo más extraordinario que hay”.