¿El queratocono tiene tratamiento? ¿Se puede prevenir o frenar?

El queratocono se produce por un adelgazamiento de la zona central de la córnea, cuya forma esférica habitual pasa a ser en forma de cono, provocando un astigmatismo irregular que distorsiona las imágenes y disminuye la visión. Normalmente, es debido a factores genéticos (en el 25% de los casos se transmite de padres a hijos), aunque también está relacionado con la alergia ocular o frotamiento continuo de los ojos.

El queratocono no se puede prevenir pero podemos frenar su evolución. Detectar precozmente esta enfermedad puede evitar casos muy avanzados que pueden llegar a requerir un trasplante de córnea (es la primera causa de trasplante en pacientes jóvenes). En casos leves, se puede conseguir una buena visión con gafas o lentes de contacto rígidas y en los que hay progresión, el cross-linking corneal ofrece un gran índice de éxito, impidiendo que el queratocono avance y mejorando la regularidad de la córnea. La técnica consiste en la administración de unas gotas de vitamina en la superficie de la córnea y su posterior exposición a una luz ultravioleta de baja potencia que provoca una reacción química que aumenta la rigidez de la córnea, debilitada a causa del queratocono.