¿Qué debemos saber de la salud visual de nuestros hijos? ¿Cuándo debemos llevarlos al oftalmólogo y por qué?

Desde IMO hemos creado esta pauta para que los padres puedan conocer las patologías más comunes de la infancia y cómo deben tratarse y cuándo es importante acudir al oftalmólogo con sus niños

"Hay enfermedades, como el ojo vago, que no tienen síntomas y si se diagnostican demasiado tarde ya no tienen tratamiento efectivo.". Dra. Ana Wert

La ambliopía

Conocida como "ojo vago" consiste en la pérdida de visión de uno o ambos ojos por una falta de uso en el periodo de desarrollo visual. Por lo tanto es una patología de origen en la infancia, que si no es diagnosticada y tratada precozmente se prolongará irremediablemente hacia la edad adulta.

¿Cómo se detecta?

Es asintomática. Debemos comparar la visión de uno y otro ojo periódicamente (se puede hacer en casa, jugando a "los piratas").

¿Por qué se produce?

El cerebro anula la imagen del ojo con peor visión dejándolo de utilizar y convirtiéndolo en vago.

Causas: Estrabismo, defectos de refracción, otros (caída del párpado...)

¿Cómo se trata?

Corrigiendo la causa y haciendo trabajar al ojo vago.

El estrabismo

Es una patología del sistema visual que consiste en la pérdida del paralelismo de los ojos. Es decir, cada ojo mirará hacia una dirección y nosotros lo que observamos es una desviación ocular.

¿Por qué se produce?

Mal control por parte del cerebro del alineamiento y movimiento ocular, secundario a defectos de refracción, otros: tumores, enfermedades del sistema nervioso.

¿Cómo se trata?

Se comprueba que no se asocie a defecto de refracción y consecuentemente el niño tenga que llevar gafas. Si ha provocado ojo vago se trata esta patología y se valora la cirugía si es necesaria (el cirujano debe dar las recomendaciones oportunas a los padres).

Los defectos refractivos

Defectos ópticos no corregidos comportan mala visión por desenfoque de los objetos a nivel retiniano. En el niño esto tiene una consideración especial debido a que durante los primeros años de la vida es cuando se desarrolla la visión y por lo tanto cualquier causa que comporte mala visión de uno o los dos ojos puede desembocar a un problema de ojo vago. Si el problema refractivo es asimétrico (más graduación en un ojo que otro) será más probable el desarrollo de ambliopía. Los problemas refractivos sintomáticos en la infancia deben ser corregidos para evitar la ambliopía y permitir una correcta escolarización.

Las revisiones deben realizarse cada año durante toda la vida si se tiene un defecto de refracción u otro problema ocular

Nacimiento

Descartar anomalías congénitas: Glaucoma congénito, catarata congénita, malformaciones, tumores, estrabismo congénito, ptosis congénita.

A los 3-4 años

Primera exploración ocular completa, agudeza visual (ojo vago), motilidad ocular (estrabismo), graduación con gotas, fondo de ojo. Después anualmente hasta los 10 años (vigilar desarrollo del sistema visual) y cada dos años hasta los 16.

Cada dos años a partir de los 10 años

Agudeza visual, exploración de motilidad, graduación, valoración del polo anterior y presión intraocular, valoración del fondo del ojo. Detectara los defectos de refracción adquiridos (miopía y astigmatismo), estrabismo o problemas binoculares, patologías oftalmológicas.

¿Cómo adquirimos el comportamiento visual?

  •  31 semanas de gestación: presenta el reflejo pupilar de la luz
  • Días tras el nacimiento: cierre palpebral ante la luz
  • 6 semanas de vida: reaccionan a expresiones faciales
  • 2-3 meses de vida: percepción del movimiento (seguimiento de un objeto brillante)

En los bebés prematuros todo el proceso se retrasa.

¿Los padres acuden al oftalmólogo con sus hijos?

IMO aprovechó su estancia en el Festival de la Infancia para averiguar, de la forma más objetiva posible, el grado de compromiso que tenemos, en general, con respecto a la salud ocular de nuestros hijos. Para ello, realizó una encuesta entre miles de padres y madres de niños de entre 2 y 10 años que se acercaron al stand del Instituto La principal conclusión de la sesión fue que "los niños aprenden a ver durante la infancia y que, por tanto, supervisar el correcto desarrollo visual mediante revisiones, garantiza una buena visión para el resto de la vida adulta". Por lo que se refiere a las revisiones pediátricas, el 38% de los padres encuestados afirma que la visión de sus hijos no se revisa en los controles generales de salud de la infancia, mientras que un 62% dice que sí. En este sentido, el 40% de los padres cree que, en general, se le da menos importancia al control visual que al resto de salud del niño.

Conceptos clave del desarrollo visual durante la infancia

El conocimiento sobre conceptos clave del desarrollo visual durante la infancia tampoco goza de muy buena salud entre los padres de niños de 2 a 10 años, según se desprende de la encuesta. El 78% no sabe qué es la visión binocular (que combina las imágenes de ambos ojos en una sola y permite ver en tres dimensiones) y un porcentaje aun mayor, el 80%, desconoce qué es la ambliopía, también conocida como "ojo vago". Esta patología, común en los niños, se produce cuando el cerebro anula la visión de uno de los dos ojos por ser inferior o peor a la del otro ojo, ya sea por estrabismo, defecto refractivo u otro problema ocular. "Cuando un defecto visual afecta exclusivamente o de forma más aguda a uno de los dos ojos, el cerebro selecciona la mejor imagen, anulando la otra e impidiendo que la visión de ese ojo se desarrolle. Para recuperarla, es imprescindible tratar el problema en la infancia, edad en la que aprendemos a ver", explica la Dra. Wert. Según la especialista, "para detectar la asimetría visual (que se produce cuando un ojo ve peor que el otro), es aconsejable, además de las revisiones oftalmológicas, realizar sencillos controles en casa por parte de los padres, haciendo que los niños miren una imagen con un ojo tapado y después, con el otro". En este sentido, el 51% de los padres dice que nunca ha evaluado la visión a sus hijos en casa. Por lo que se refiere al nivel de conocimiento de otra de las patologías oculares directamente asociadas a la infancia, el estrabismo, los resultados mejoran sustancialmente, ya que sólo el 13% no sabe definir este problema en el que uno o ambos ojos están desviados de su eje central. "Al ser sintomático, el estrabismo a menudo es detectado por los propios padres, lo que hace que estén más informados y acudan antes al especialista", explica la oftalmóloga de IMO. Preguntados por patologías, el 18% de los encuestados que sí han llevado a su hijo al oftalmólogo manifiestan que su hijo tiene algún problema ocular diagnosticado. Aunque las patologías visuales de los niños son muy diversas, las que registran mayor incidencia son el estrabismo (20%), los problemas de refracción (17%) y el ojo vago (11%). Según la Dra. Wert, "lo preocupante es la bolsa de niños sin diagnosticar que queda en el otro 41% que nunca ha ido al oftalmólogo".