Óscar Pesqueira

Óscar convive con el glaucoma desde niño, aunque no por ello, se ha resignado a la oscuridad. La válvula de Ahmed que le han implantando recientemente en IMO le ha dado la esperanza de poder conservar su resto visual tras los positivos resultados de una arriesgada intervención.

Oscar Pesqueira Glaucoma

Óscar Pesqueira lleva toda la vida luchando por preservar su visión. Son varios los obstáculos a los que ha tenido que hacer frente, ya que nació con catarata congénita y, posteriormente, desarrolló glaucoma, enfermedad con la que ha tenido que lidiar durante cuatro décadas en su ojo izquierdo, ya que el derecho se lo quitaron con nueve años por un traumatismo ocular. A pesar de ello, lo importante para este joven donostiarra no es lo que ha perdido, sino lo que todavía conserva, alrededor de un 5% de visión que le resulta fundamental a la hora de manejarse en el día a día.

Según comenta, “las personas con glaucoma somos conscientes de que nuestro campo visual se va reduciendo de forma gradual, aunque, afortunadamente, contamos con recursos como IMO, donde te pueden mejorar la vida”. Destaca el trato y la eficacia en la atención, así como el hecho de estar en la vanguardia de la medicina ocular: “Aquí han logrado frenar el avance de mí problema y tengo claro que, si no fuera por IMO, hoy no vería nada”.

Sin embargo, después de muchos esfuerzos y de un estricto seguimiento en el Instituto, lo más preciado para Óscar –la visión– volvía a estar amenazado por una presión intraocular descontrolada. “La válvula de drenaje que me implantaron hace más de 20 años para mantener a raya la patología había dejado de funcionar; ya no era suficiente”. 

Pero resignarse no era una opción y, en este caso, la Dra. Laia Pascual, especialista del Departamento de Glaucoma de IMO, apostó por el implante de una nueva válvula de Ahmed: “El estado del ojo del paciente no permitía hacer otro tipo de cirugía filtrante y, frente a la alternativa que teníamos –la ciclofotocoagulación con láser de diodo– esta era una técnica con una respuesta más predecible, algo determinante si consideramos que la visión de Óscar depende de este único ojo y que, por su juventud, todavía le queda mucho por delante”. 

La Dra. Pascual decidió implantarle una nueva válvula de Ahmed a Óscar para tratar de estabilizar los niveles de presión intraocular 

Confiar y no rendirse 

Valía la pena intentarlo y, con este objetivo, la determinación de la oftalmóloga se unió a la del joven y su familia para llevar a cabo la compleja cirugía. “El pronóstico era bastante reservado, ya que se trata de un ojo multioperado, muy patológico y, en consecuencia, con un mayor riesgo de complicaciones”. Ahora bien, en opinión de la especialista de IMO, esto no supone una razón para echarse atrás, sino una responsabilidad y un reto. Por eso no dudó, de la misma manera que tampoco lo hizo Óscar al confiar en ella “por su cercanía y conocimiento”, según afirma, transmitiéndole gran seguridad. 

Así se plasmó en la operación, que se desarrolló sin contratiempos y ha conseguido una buena estabilización de los niveles de presión intraocular. “Era mi última esperanza”, asegura Óscar, quien añade que el éxito obtenido ha supuesto para él “un planteamiento de vida diferente”. Como explica, “había empezado a cogerle la práctica al bastón, que todavía sigo utilizando a modo de refuerzo, pero esta intervención me ha dado la oportunidad de seguir viendo”.

La Dra. Pascual aclara que el propósito de la cirugía de glaucoma no es devolver la visión perdida –“ya que el nervio óptico dañado por valores altos de presión intraocular no se regenera”–, sino evitar que siga deteriorándose. Mientras se siguen investigando nuevas líneas terapéuticas, mantener y proteger es el desafío: “Actualmente el glaucoma no se puede curar, pero sí tratar y mejorar mucho, como me han hecho a mí aquí en IMO”, concluye Óscar.