La operación de la catarata y sus riesgos

Los lectores de EL PERIÓDICO plantean sus consultas y dudas sobre oftalmología a los médicos especialistas del Instituto de Microcirugía Ocular (IMO), de Barcelona

Me operaron de un desprendimiento de retina en el año 1989. Ahora me han diagnosticado cataratas incipientes y además padezco desprendimiento del vítreo. Me gustaría saber si me puedo operar de cataratas sin riesgo y en qué consiste la operación. El hecho de padecer desprendimiento de vítreo no tendría por qué perjudicarle a la hora de operarse de la catarata. De hecho, se calcula que la mitad de las personas de más de 65 años padecen cataratas y la mayor parte de ellas tienen, además, desprendimiento de vítreo. Por lo que se refiere al desprendimiento de retina, si está operado con éxito y convenientemente, no supone tampoco un factor de riesgo añadido en una cirugía de cataratas. Para mayor seguridad, sería conveniente valorar si existen lesiones en la retina que puedan producir complicaciones en el momento de operar la catarata, por lo que se recomendaría una revisión con un especialista en retina antes de someterse a cirugía de catarata. La más habitual es la facoemulsificación, que consiste en deshacer la catarata y aspirarla y que termina con la substitución del contenido opaco del cristalino por una lente intraocular artificial. Se trata de una intervención breve, indolora, de bajo riesgo anestésico y de recuperación rápida, aunque siempre debe realizarla un cirujano oftalmólogo con experiencia, ya que no es una cirugía banal. Si padece una catarata incipiente y no le produce una disminución de la visión, es posible que no haya que operarle de inmediato. Descargar el artículo completo en PDF