El ojo seco, mucho más que “no tener lágrima”

IMO impulsa un Área de Ojo Seco, con la última tecnología y asesoría personalizada, para reforzar la orientación al paciente. 

lágrima artificial para ojo seco

IMO acaba de poner en marcha un área especializada en ojo seco, que pretende ofrecer el mejor diagnóstico, tratamiento y seguimiento de este síndrome, además de apoyar al paciente a comprender mejor el proceso y a llevar a cabo un buen mantenimiento terapéutico, dado que se trata de una patología crónica en la que pueden confluir varios factores (edad, uso de lentes de contacto, menopausia, factores ambientales, alimentación…).

Frente a ello, el Instituto ofrece un equipo de oftalmólogos y optometristas especializados en ojo seco, última tecnología aplicada a técnicas diagnósticas y de tratamiento, así como un servicio completo de acompañamiento al paciente mediante material informativo, entrevistas personales, consejos sobre hábitos e higiene ocular y seguimiento telefónico.

La Dra. Mercè Morral, coordinadora de la nueva Área de Ojo Seco, explica que “aunque su nombre pueda llevar a equívoco, esta patología no consiste, simplemente, en no tener lágrima”. Por lo general, según la especialista, “se trata de una enfermedad multifactorial, compleja y crónica que afecta a la superficie ocular y que produce molestias, problemas visuales y, en algunos casos, lesiones en la córnea y en la conjuntiva”. De ahí que su manejo requiera una exploración experta, orientada a personalizar el diagnóstico y a diseñar una estrategia de tratamiento a medida, con el objetivo de obtener los mejores resultados frente a este problema que afecta a alrededor de un 30% de la población.

5 recomendaciones ante el ojo seco

“Al ser una enfermedad crónica, el tratamiento del ojo seco no termina al salir de la consulta del oftalmólogo, sino que requiere de una serie de cuidados y hábitos que el paciente debe mantener en casa”, recuerda la Dra. Morral. Estas son algunas de las principales claves para mantener a raya la sequedad ocular, que ofrecen los especialistas de IMO en una detallada y actualizada guía sobre la patología:

  1. Ser meticuloso con la higiene palpebral: aplicar calor sobre los párpados mediante compresas calientes, masajearlos con movimientos verticales y limpiar sus bordes y las pestañas con solución jabonosa y, alternativamente, toallitas especiales.
  2. Adoptar medidas ambientales como evitar la calefacción y el aire acondicionado, usar humidificadores o protegerse los ojos con gafas.
  3. Tomar suplementos ácidos grasos Omega 3 en altas dosis.
  4. Realizar controles periódicos (uno al año, como mínimo) y las visitas especialmente indicadas por el oftalmólogo para aplicar los tratamientos oportunos.
  5. Bajo prescripción médica en los casos indicados, utilizar antiinflamatorios y/o antibióticos tópicos o vía oral.

Blephex, uno de los tratamientos que se ofrece en la consulta del Área de Ojo Seco de IMO, permite realizar una limpieza palpebral exhaustiva y, con ello, reducir los síntomas de algunos tipos de sequedad ocular.

Novedosos tratamientos en consulta

Además de estas medidas, en función de la causa de la patología y de las características del paciente, el ojo seco puede requerir distintos tratamientos individualizados. La Dra. Morral destaca que “actualmente, más allá de las lágrimas artificiales y de las pomadas lubricantes, existen terapias en consulta que contribuyen eficazmente a mejorar la sintomatología del ojo seco”. Es el caso de novedosas opciones que se ofrecen en el Área de Ojo Seco de IMO, como el Endoret o colirio PRGF, basado en la medicina regenerativa para reparar la superficie ocular; la microblefaroexfoliación palpebral (Blephex) con el fin de eliminar la descamación y los restos de bacterias que se acumulan en los bordes de los párpados; el LipiFlow, que consiste en la aplicación localizada de calor y presión terapéutica; o los punctal plugs, los cuales permiten disminuir el drenaje de la lágrima.