Nuevas técnicas de cirugía corneal

El IMO, líder en trasplantes de córnea, apuesta por estrategias alternativas, como el trasplante selectivo de capas de córnea o nuevos tratamientos quirúrgicos

La córnea es la estructura semi-hemisférica y transparente localizada al frente del ojo que permite el paso de la luz y protege las estructuras intraoculares. Posee importantes propiedades ópticas de refracción, ya que representa cerca de 2/3 de la capacidad total de enfoque del ojo (44 dioptrías, aproximadamente).

Cualquier alteración en la regularidad, transparencia o grosor de la córnea puede poner en peligro su papel protector y refractivo y afectar a la visión, en ocasiones de forma severa. En los últimos años se han hecho grandes avances para tratar de manera localizada problemas en las distintas partes de la córnea. Técnicas de trasplante selectivo, células madre y córnea artificial ofrecen soluciones que complementan al trasplante de córnea tradicional.

Trasplante de córnea

El trasplante de córnea es el trasplante de tejido más practicado en todo el mundo. El procedimiento consiste en reemplazar el tejido corneal opaco o enfermo por tejido sano, obtenido de un donante fallecido. Puede estar indicado en casos de patología corneal congénita (distrofias corneales hereditarias), degenerativa (queratocono, queratoglobo, ectasias secundarias), infecciosa (queratititis intersticial por virus como herpes, bacterias, hongos o protozoos) o en traumatismos. En general, es una cirugía de buen pronóstico, pero conlleva un riesgo de rechazo o de fracaso final del injerto, en el que inciden el sistema inmunológico de cada paciente, una técnica quirúrgica inadecuada, un mal cuidado postoperatorio por parte del paciente (reposo, medicación), entre otros factores.

Tradicionalmente, cuando se sufría una lesión a nivel de cualquier capa de la córnea, se transplantaba toda la córnea. En la actualidad, en los pacientes en los que se encuentra afectada únicamente una capa de la córnea, los avances y las nuevas técnicas permiten transplantar solo la estructura dañada (cirugía lamelar), según los especialistas en córnea y segmento anterior del Instituto de Microcirugía Ocular de Barcelona (IMO).

La córnea consta de distintas capas: el epitelio, el estroma y endotelio. El endotelio es la capa más superficial que recubre la córnea y que posee un gran poder regenerativo; el estroma representa el 90% del grosor corneal y está compuesto por tejido conectivo; y el endotelio es la capa posterior y es extremadamente fina.

Cirugía lamelar

En los últimos años, las técnicas de cirugía lamelar han evolucionado mucho, con la introducción de nuevas tecnologías, en especial de los distintos tipos de láser, como el femtosegundo aplicado a la oftalmología, un láser sólido para cortar de forma absolutamente precisa el tejido corneal.

La ventaja de las técnicas cada vez más sofisticadas de reemplazo parcial de córnea es que la adaptación del tejido es más simple y se reduce el riesgo de rechazo inmunológico. Además, se trata de una opción menos agresiva. En algunos casos, el tejido que se trasplanta, se introduce por una menor incisión en el ojo, lo que repercute en una mayor comodidad para el paciente, una mayor resistencia del globo ocular y una reducción importante del período de recuperación de la visión.

Aquellos pacientes con lesiones que afectan a varias capas de la córnea siguen necesitando un trasplante completo de la misma, una técnica que sigue siendo muy empleada y con buenos resultados.

Células madre

En algunos casos, lo que precisa un trasplante es un tejido colindante a la córnea, llamado limbo, donde se localizan las células madre que originan las células del epitelio. Hay una serie de factores, congénitos o adquiridos, que pueden lesionar gravemente el limbo y, por tanto, a esta población de células madre, y provocar lo que se conoce como síndrome de insuficiencia límbica. Entre las causas más frecuentes, se encuentran algunas enfermedades congénitas, el abuso de lentes de contacto en pacientes predispuestos, múltiples cirugías en esta zona, y quemaduras oculares por productos químicos.

Cuando se produce una lesión irreversible de las células madre del limbo, la única posibilidad es transplantar dichas células. El IMO trabaja con dos opciones en función del paciente: trasplante de limbo de donante vivo o cadáver (total o parcial) o trasplante de células madre del limbo, expandidas en laboratorio tras una biopsia en el mismo paciente o de algún familiar inmunocompatible.