Nuevas gafas electrónicas para personas con baja visión

IMO ofrece de forma pionera a sus pacientes las gafas electrónicas de realidad aumentada eSight, que permiten captar imágenes en alta calidad y a tiempo real para mejorar la percepción visual y, con ello, la autonomía diaria.

gafas electrónicas eSight

Las oportunidades de llevar una vida autónoma se multiplican para las personas con una limitación visual importante gracias a los avances tecnológicos que, como se puso de relieve en el último congreso de la Sociedad Española de Especialistas en Baja Visión (SEEBV), han aparecido el último año en el mercado. Es el caso de las nuevas gafas electrónicas eSight, que los pacientes del Área de Baja Visión de IMO –primer centro oftalmológico en España en probarlas– ya pueden tener a su disposición para mejorar la percepción visual gracias a la realidad aumentada.

Para ello, el dispositivo incorpora una cámara HD de alta velocidad que captura las imágenes a tiempo real y, mediante un algoritmo específico, se mejora la calidad del vídeo y se proyecta con un mínimo desfase frente a los ojos del usuario a través de dos pantallas OLED (Organic Light-Emitting Diode). “El sistema permite ajustar automáticamente el enfoque para pasar con rapidez de la visión cercana necesaria para leer un libro a la visión lejana que se utiliza en el cine o el teatro”, explica la especialista Carol Camino, que el 24 de noviembre participó en un workshop realizado en el Instituto para conocer en profundidad su funcionamiento.

Realidad aumentada para el día a día

La optometrista de IMO asegura que, además de la multidistancia, “una gran ventaja de eSight es que el propio usuario puede modificar con un procesador de control remoto aspectos como el color, contraste, brillo o aumento de las imágenes, a fin de optimizar al máximo su rendimiento visual”. Se trata de una compleja y revolucionaria tecnología de realidad aumentada que, sin embargo, no está reñida con el confort y la comodidad del paciente con baja visión. “El objetivo final es facilitarle sus actividades cotidianas, académicas o laborales y, por ello, el equipo está diseñado para que siga teniendo ambas manos libres y una buena movilidad”. De este modo, eSight se dirige a personas activas que quieran llevar a cabo múltiples tareas, sustituyendo el uso de diferentes ayudas, como telescopios, lupas, telelupas etc., por unas únicas gafas electrónicas.

El paciente que participó en el workshop de eSight realizó diferentes ejercicios para probar las gafas electrónicas en visión cercana y lejana.

Gafas electrónicas que abren camino

Así pudo comprobarlo el paciente con enfermedad de Stargardt (una distrofia hereditaria de la retina) que, durante el workshop sobre las gafas electrónicas eSight celebrado en IMO, experimentó con este dispositivo de realidad virtual: “Me he dado cuenta de que puedo llegar a distinguir letras muy pequeñas que, de otra manera, me resultaba imposible. Esto me ha motivado a practicar con las gafas electrónicas para descubrir dónde está mi potencial de visión”.

En opinión de Carol Camino, “esta y otras novedades de la mano de la tecnología abren una perspectiva esperanzadora para las personas con baja visión, sobre todo para quienes buscan dinamismo o cuando las ayudas ópticas convencionales (de un máximo de 12-14 aumentos) no son suficientes y es necesario ir un paso más allá (pudiendo alcanzar el equivalente a unos 20 aumentos con este modelo). Según concluye la optometrista, “el beneficio de eSight como una opción más de tratamiento es especialmente importante en caso de problemas de visión central, como la DMAE o la enfermedad de Stargardt, aunque pueden estar indicadas para una gran variedad de patologías a partir de un estudio y asesoramiento personalizado de las demandas visuales de cada paciente”.