¿Qué sabes sobre el glaucoma?

Diagnóstico precoz y tratamiento personalizado, claves para controlar la enfermedad, primera causa de ceguera irreversible.  

Glaucoma: diagnóstico y tratamiento personalizado – Dra. Laia Pascual

El glaucoma es conocido como la “ceguera silenciosa”, ya que, al afectar al campo de visión y no a la agudeza visual, no suele dar síntomas evidentes, hasta sus estadios más avanzados (se estima que un 50% de pacientes no saben que lo tienen).  Esta enfermedad provoca un daño progresivo e irreversible del nervio óptico, una estructura fundamental que une al ojo con el cerebro, permitiendo que se produzca la visión.

1. Cómo se diagnostica

La retinografía permite ver el daño en la capa de fibras nerviosas de la retina y la cabeza del nervio óptico

Nos apoyamos en pruebas diagnósticas para valorar el grado de afectación en el paciente. Estas sirven tanto para los estadios muy incipientes, en los que ni siquiera el oftalmólogo es capaz de ver el daño en el nervio óptico, como para valorar la progresión en pacientes diagnosticados”, explica la Dra. Laia Pascual, oftalmóloga del Departamento de Glaucoma de IMO Grupo Miranza.

El glaucoma no suele causar dolor ni otros síntomas de alerta. Por ello, es muy importante seguir revisiones con el oftalmólogo, especialmente, en factores de riesgo, como antecedentes familiares, miopía alta o hipertensión ocular.

2. ¿Por qué es importante personalizar el tratamiento?

Actualmente, el único método efectivo para frenar la enfermedad es la reducción de la presión intraocular, para “conservar” el nervio óptico en las mejores condiciones. “En el tratamiento del glaucoma es fundamental valorar al paciente de forma individual. Normalmente, empezamos con hipotensores oculares, para estabilizar la enfermedad. Si no funciona o no es tolerado por el paciente, pasamos a una fase siguiente: la utilización de diferentes láseres”, añade la Dra. Pascual.

“No podemos recuperar las neuronas del nervio óptico dañadas por el glaucoma, pero sí debemos proteger las que permanecen sanas para que no pierdan su función visual”.

Dra. Laia Pascual, oftalmóloga del Departamento de Glaucoma

3. Avance en técnicas quirúrgicas

La esclerectomía profunda no perforante es una cirugía que tiene por objetivo reducir la presión intraocular elevada.

En última instancia, si la enfermedad progresa a pesar de estos tratamientos médicos, el siguiente escalón terapéutico es la cirugía, que ha experimentado muchos cambios en los últimos años, con un amplio abanico de técnicas cada vez más seguras, menos agresivas, y mínimamente invasivas para el paciente. “En IMO Grupo Miranza realizamos múltiples técnicas quirúrgicas que seleccionamos según el tipo de glaucoma que afecta a cada paciente, así como en función de su estado ocular”, concluye Pascual.