5 preguntas frecuentes sobre la salud ocular en verano

Los especialistas de IMO Grupo Miranza responden tus dudas sobre la protección de los ojos en el periodo estival. 

5 preguntas frecuentes salud verano

1. ¿Cuáles son los peligros de la sobreexposición solar?

Una exposición prolongada al sol sin la protección adecuada en verano puede provocar problemas en la córnea y la superficie ocular (pterigion, pinguécula o queratitis), así como enfermedades ligadas al envejecimiento (DMAE o catarata). Asimismo, puede implicar lesiones más severas, como la fotoqueratitis (heridas en la córnea que pueden producirse, por ejemplo, tras muchas horas de navegación en el mar) o la aparición de tumores palpebrales malignos o tumores de la conjuntiva, que se originan por el daño acumulado a lo largo de los años por la radiación solar (daño actínico).

¿Cómo evitarlos?
 

  •  Evita la exposición solar prolongada
  • Utiliza gafas de sol con filtros homologados (por la CE)
  • Protégete con gorros o sombreros.

¡Ojo! Mirar directamente y de forma prolongada el sol puede provocar maculopatía fototóxica o solar, en el centro de la retina.

2. ¿Qué problemas oculares pueden surgir en el agua?

El agua es una vía de entrada para problemas potencialmente graves, sobre todo para los portadores de lentes de contacto. Por ello, “es clave evitar bañarse con lentillas y ser estrictos con las medidas de desinfección para prevenir infecciones o úlceras corneales, así como utilizar gafas de natación, que nos protegen del cloro de las piscinas y  de los microorganismos que habitan en lagos o aguas estancadas”, explica la Dra. Miriam Barbany, oftalmóloga del Departamento de Córnea, Catarata y Cirugía Refractiva de IMO.

¿Cómo evitarlos?  
 

  • Evita bañarte con lentillas  
  • Utiliza gafas de protección
  • Usa lágrimas artificiales si el ojo se reseca tras el baño.

3. ¿Es recomendable bañarse tras una cirugía ocular?

Depende de la intervención que se haya realizado el paciente. En función de ello, deberá esperar más o menos tiempo, siempre bajo la supervisión y recomendación de su oftalmólogo. En este sentido, hay que tener en cuenta que las microheridas por incisiones quirúrgicas recientes pueden ser otra puerta de entrada para que entren microorganismos nocivos dentro del ojo y ello puede causar infecciones oculares potencialmente muy graves.


No utilizar gafas protectoras en las piscinas o en la playa puede ocasionar problemas de diversa índole en la superfície ocular

En el agua se encuentran parásitos o bacterias, como el Acanthamoeba castellanii, que producen un tipo de queratitis infecciosa severa y que, en la mayoría de casos, se deben al mal uso de lentes de contacto.

4. Niños: ¿qué tener en cuenta en verano?

Conviene ser especialmente precavidos con el impacto solar en los niños, ya que “es una edad clave para la visión. El cristalino está en desarrollo y no actúa con plena eficiencia como filtro protector y, por ello, recomendamos que los más pequeños usen gafas de sol siempre que vayan a exponerse de manera prolongada al sol”, añade la Dra. Barbany.  En este sentido, hay que adquirir las gafas en centros especializados y vigilar su numeración (0-4), que nos informan sobre la categoría del filtro (basado en la luz visible de la lente).  Para días de ambiente soleado,  los más aconsejables son los filtros 3 y 4, que permiten que entre solo entre el 3 y el 8% de la luz.

Asimismo, hay que extremar precauciones con el cloro de las piscinas y la sal del mar, que  pueden irritar la superficie ocular, causando  conjuntivitis irritativa (un problema muy habitual a estas edades).

5. ¿Y cuáles son los síntomas para acudir al oftalmólogo?

En última instancia, los síntomas de alerta que no conviene dejar pasar tras un día de playa o piscina son los siguientes:  ojo rojo, dolor ocular y pérdida de visión. “Cuando presentamos alguno de estos 3 síntomas, es importante acudir a urgencias para poder descartar una patología ocular grave y poder iniciar el tratamiento pertinente lo antes posible”, finaliza la Dra. Barbany.

Los síntomas de alerta tras un día de playa o piscina sonOjo rojo, dolor ocular y pérdida de visión.