Ángeles Sánchez

Una vez que Ángeles acudió a IMO y se le detectó sequedad ocular, su calidad de vida dio un giro. Tratar esta patología en el Área de Ojo Seco del Instituto le permitió minimizar los síntomas que notaba continuamente en sus ojos y mejorar de forma sustancial su visión, atendiendo a una condición que no debe ser banalizada.

Testimonio Ángeles Sánchez V2

Encontrar una solución es difícil cuando no se sabe cuál es el problema. Esto fue lo que le ocurrió a Ángeles Sánchez, quien, tras ser operada de catarata en Valencia, notaba como algo en sus ojos no iba bien, sin poder ponerle nombre. “Los doctores me decían que no tenía nada”, lo que se contradecía con las molestias que ella aquejaba: pinchazos, dolor, visión borrosa y destellos nocturnos que persistían a lo largo de los meses. Como consecuencia, no solo experimentaba dificultades en actividades cotidianas, como conducir, sino también un importante impacto anímico.

La paciente tocó fondo cuando, a falta de una explicación oftalmológica para sus síntomas, la remitieron a un neurólogo. Sin embargo, no se resignó a aceptar su situación y acudió a IMO, donde se confirmaron sus esperanzas y posibilidades de mejoría. En el Instituto halló confianza y, sobre todo, un diagnóstico apoyado por “la más avanzada tecnología y excelentes profesionales”, según afirma. Ángeles se alegra de haber recibido información clara que acabó con sus peores sospechas y le permitió comprender el origen de sus quejas, debidas, en buena parte, a un problema menospreciado de sequedad ocular. “Tras la cirugía de catarata se descompensó un ojo seco preexistente, con el consiguiente incremento de la sintomatología”, apunta la Dra. Mercè Morral, especialista del Departamento de Córnea, Catarata y Cirugía Refractiva de IMO, encargada del tratamiento de Ángeles.

diagnóstico ojo seco

Diagnosticar el tipo de ojo seco y conocer sus causas es el primer paso para poner en marcha la estrategia de tratamiento más adecuada para cada paciente.

El ojo seco no es solo falta de lágrima

El primer abordaje consistió en incorporar al día a día de la paciente una exhaustiva rutina de higiene palpebral, que cumplió escrupulosamente, además de prescribirle el uso de lágrimas artificiales, colirios antiinflamatorios y suplementos alimenticios de ácidos grasos omega 3 como refuerzo. El cambio fue muy notorio para Ángeles, a pesar de que el problema de sequedad ocular no se había solventado aún por completo. La Dra. Morral explica que “junto con la inflamación asociada al ojo seco, detectamos con pruebas complementarias que también había una disfunción de las glándulas de Meibomio (responsables de segregar el componente graso o lipídico de la lágrima) y, por ello, optamos por sumar el LipiFlow al tratamiento”.

Este innovador equipo de pulsación térmica –que se aplica en una sesión de 12 minutos en consulta, cada 9-12 meses– aportó el plus definitivo que Ángeles necesitaba y, al mejorar la calidad de su lágrima, mejoraron tanto sus síntomas como su calidad visual. “Avanzamos paso a paso y para mí fue un respiro saber que, aunque el ojo seco es crónico, había diferentes opciones que podían beneficiarme y que podíamos probar hasta dar con la estrategia más adecuada”, destaca la paciente, quien se sorprendió de ver lo rápido que se consiguió. No obstante, más allá del resultado, valora especialmente el proceso de atención en IMO, que califica de “una inyección de esperanza gracias al apoyo médico y moral recibido, con gran sinceridad y honradez en cada visita”.

Ángeles continúa con controles periódicos en el Instituto y cuidados diarios en casa para preservar al máximo su salud ocular y, de este modo, su calidad de vida. “La mayoría de personas a las que se implanta una lente intraocular multifocal en la cirugía de catarata están muy satisfechas tras la operación, ya que son independientes del uso de corrección óptica y no presentan mayores complicaciones. Sin embargo, un pequeño porcentaje de pacientes puede acusar problemas que debemos manejar de forma personalizada, bien sea por la sequedad ocular o por la propia lente,” apunta la Dra. Morral. Según concluye, “en el caso de Ángeles atajamos ambas situaciones y, por ello, además de hacer frente al ojo seco con diferentes medidas, le indicamos unos filtros especiales para las gafas, que le proporcionan mayor confort visual, sobre todo cuando trabaja delante del ordenador“.