¿Joyas en los ojos? Riesgos de los "piercings" transconjuntivales

El Dr. J.L. Güell alerta del riesgo de implantar piercings transconjuntivales. Si se presenta una complicación y no se maneja bien, la persona puede tener un problema ocular e incluso llegar a perder el ojo.

A raíz de algunas informaciones aparecidas al respecto, el Dr. José Luis Güell, responsable del Departamento de Córnea y Cirugía Refractiva de IMO, opina en RNE sobre la posibilidad de implantar, con fines estéticos, una especie de piercing a nivel subconjuntival. Esta práctica, que ha llegado desde Holanda, puede generar problemas locales en el ojo y provocar pérdida visual en caso de no desarrollarse correctamente o realizar un mal manejo de las posibles complicaciones.

Según el Dr. Güell, “se trata de un piercing subconjuntival, debajo de la piel que recubre el ojo, que se coloca mediante una pequeña intervención quirúrgica. Como la conjuntiva es transparente, a diferencia de la piel, el piercing se desde fuera puede ver. La idea es relativamente antigua, aunque parezca algo que acabe de aparecer”. El especialista del IMO advierte de que si bien el material con el que está hecho el pequeño piercing es de alta calidad (titanio o diamante) para que no provoque alergias ni rechazos, sí puede dar lugar a un problema local.

Dado que el implante está cerca de estructuras oculares realmente importantes para poder ver, si se presenta una complicación y no se maneja bien, la persona puede tener un problema ocular e incluso llegar a perder el ojo

Por todo ello, el IMO no practica ni defiende esta opción.