Essaid Ameskane

La operación de cataratas no es una cirugía que deba banalizarse. El político marroquí Essaid Ameskane lo tuvo claro y decidió comprobar en primera persona la calidad médica y la atención cercana y ágil de la que le habían hablado en IMO.

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Essaid Ameskane, ingeniero topógrafo de formación, ocupó el cargo de Ministro de Transportes de Marruecos entre 1995 y 1997. Actualmente, tras una trayectoria política de cinco décadas, sigue teniendo una vida activa en la esfera pública como diputado en Rabat. A sus 74 años, reconoce que los problemas de salud propios de la edad no son un impedimento para llevar a cabo su actividad, pero sí una realidad con la que convive y que busca solventar de la mejor forma posible, como hizo con unas cataratas que le provocaban una disminución importante de visión y que decidió operarse en IMO.

Su viaje de Marruecos a Barcelona estuvo motivado por el consejo de un buen amigo, que había acudido al centro por una enfermedad retiniana y quedó muy satisfecho de la experiencia. Essaid siguió sus pasos y asegura que vino a IMO con toda la confianza. Ahora es él quien no duda en recomendar el Instituto a sus conocidos.

Según explica, desde el primer momento se sintió acogido y cómodo. Fue recibido por personal que lo atendió en su idioma y lo acompañó a lo largo de todo el proceso, pasando por la consulta con la optometrista y el doctor, realizándose las pruebas oportunas y conociendo los detalles del tratamiento en el Departamento de Programación Quirúrgica. Destaca que todo fueron facilidades y que, al día siguiente de su visita, ya fue intervenido del ojo izquierdo por el Dr. José García-Arumí.

Tres días después se sometió a la cirugía del derecho. El procedimiento es rápido y sencillo, pero debe ser realizado por un equipo experto para minimizar cualquier riesgo, a lo que también contribuye la alta dotación técnica de los quirófanos de IMO.

Buenas sensaciones

El postoperatorio de Essaid se desarrolló con total normalidad y, dado que se le practicó una cirugía de mínima incisión, la recuperación visual fue muy rápida. En menos de 24 horas ya tenía cerca de un 70% de visión sin graduación y el control de seguimiento a los dos meses confirmaba su buena evolución. Según afirma el político marroquí, no sintió ningún tipo de dolor ni complicación y enseguida notó mejoría, lo que le confirmó que había acertado en su elección. “La visión es muy importante y, por eso, no dudé en poner mis ojos en las mejores manos”, concluye.