Drusas nervio óptico

Drusas nervio óptico
Solicita visita. Dinos qué día prefieres para tu próxima visita
Drusas nervio óptico

¿Qué son las drusas en el nervio óptico?

Las drusas en el nervio óptico son conjuntos de calcio y otras proteínas que se acumulan en esta zona del ojo y que tienen forma redondeada.

Suelen aparecer a partir de los 10 años y se mantienen en el ojo, sin causar síntomas, durante varios años. Asimismo, generalmente, se manifiestan durante la vida adulta, momento en el que crecen y provocan una pérdida progresiva y degenerativa de la visión periférica.

Por otro lado, existen distintos tipos de drusas en el nervio óptico, que se clasifican según su tamaño e impacto en el campo visual del paciente.

Los primeros síntomas de las drusas en el nervio óptico suelen aparecer a partir de los 30 años.

¿Qué las provoca?

Actualmente, no se conoce la causa exacta de la aparición de drusas en el nervio óptico. Sin embargo, se sospecha que podrían estar relacionadas con alteraciones en el transporte axoplásmico, responsable del movimiento de sustancias, como las proteínas, desde las neuronas.

En ciertos casos, la aparición de drusas en el nervio óptico tiene un origen hereditario.

En este sentido, es importante tener en cuenta que las drusas en el nervio óptico no deben confundirse con las que aparecen en la retina, cuya principal causa es el envejecimiento y están asociadas a enfermedades como la degeneración macular asociada a la edad (DMAE).

Síntomas

En las primeras fases, la pérdida de visión periférica (campo visual) es progresiva y prácticamente imperceptible para el paciente.

Conforme evolucionan, otros síntomas frecuentes en pacientes con drusas en el nervio óptico son:

  • Visión borrosa transitoria
  • Visión de centelleos o flashes durante algunos instantes
  • Pérdida de visión aguda si existe complicación vascular (neuropatía óptica isquémica, oclusión venosa o arterial retiniana)

Muchos pacientes con drusas en el nervio óptico mantienen una buena visión central y solo ven afectada su visión periférica o lateral.

¿Cómo se diagnostican?

Para el diagnóstico de las drusas en el nervio óptico es esencial realizar una completa exploración oftalmológica que incluye, en muchos casos, las siguientes pruebas complementarias:

  • Campimetría o campo visual
  • Ecografía B y A
  • Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) con sistemas de alta penetrancia
  • Autofluorescencia

Algunos pacientes precisan otras pruebas complementarias, como una tomografía axial computarizada (TAC).

Tratamiento

Lamentablemente, no existe un tratamiento para las drusas en el nervio óptico.

No obstante, se recomienda que los pacientes que las padecen realicen un seguimiento periódico con el oftalmólogo para controlar su evolución, así como de la presión intraocular (PIO) para poder detectar precozmente otras alteraciones que puedan poner en riesgo la visión.

Una PIO baja es factor protector para tener complicaciones isquémicas asociadas a las drusas del nervio óptico.