Dr. Daniel Elies: "El 80% del éxito de la cirugía refractiva dependerá de un buen diagnóstico y una correcta indicación"

En los últimos 20 años, desde la aparición del Lasik, el abanico de opciones quirúrgicas para corregir defectos refractivos se ha desplegado de forma considerable y existen múltiples opciones a nuestro alcance, más allá de la solución que nos brindan las gafas de toda la vida

Dr. Daniel Elies

La cirugía refractiva, para la corrección de problemas de refracción (miopía, hipermetropía y astigmatismo), ha experimentado un importante desarrollo en los últimos años, gracias a los avances médicos y tecnológicos y a la creciente experiencia de una cirugía cuya técnica más extendida, el Lasik, ya ha cumplido 20 años.

Un buen análisis del ojo es algo básico, ya que el 80% del éxito de la cirugía dependerá de un buen diagnóstico y una correcta indicación, comenta el Dr. Elíes del IMO.

Actualmente, la mayor parte de la cirugía refractiva se realiza con láser Excimer para remodelar la córnea, eliminando finísimas capas con un haz de luz ultravioleta frío que no daña los tejidos. Cerca de la mitad de estas intervenciones se llevan a cabo con la técnica Lasik, en la que el láser se aplica en el interior de la córnea.

Una de las principales novedades de esta técnica es la introducción de otro láser, llamado de femtosegundo, para crear el flap. Ofrece un alto grado de regularidad en la superficie donde va a actuar el láser Excímer y permite realizar flaps seguros en córneas muy planas, muy curvas o delgadas, que de otro modo no podrían ser operadas con Lasik.

La cirugía con láser Excímer también se realiza en la superficie corneal o en las primeras capas en algunos pacientes con córneas delgadas, débiles, con determinadas distrofias o cicatrices corneales, así como en pacientes con riesgo de sufrir traumatismos oculares, etc. Se lleva a cabo mediante las técnicas conocidas como ASA (Ablación Superficial Avanzada), PRK (siglas en inglés de Queratectomía Fotorrefractiva) o Lasek (Queratectomía Subepitelial Asistida con Láser).

Tanto si se aplica en la superficie como en el interior de la córnea, el láser Excimer está indicado en pacientes , con miopía o astigmatismo y, en general, con menos de 8 dioptrías. La corrección que logra el láser es definitiva, aunque a algunos pacientes les puede volver a aparecer un problema de refracción.

La cirugía refractiva con láser es hoy más segura que hace unos años, y ofrece más calidad de visión y un menor índice de reintervenciones. Esto ha sido posible por los avances médicos y tecnológicos, que han impulsado también otra alternativa para solucionar problemas de refracción: las lentes intraoculares. Las más utilizadas son las fáquicas, que se introducen entre la córnea y el cristalino.

Este tratamiento es reversible, por lo que si se producen cambios de visión, la lente puede retirarse y cambiarse por otra. Su uso está contraindicado en pacientes con patología ocular previa como glaucoma, iritis o retinopatía diabética y, en cambio, puede aplicarse en pacientes con córneas finas, ojo seco o pupila grande.

Otro tipo de lentes intraoculares son las pseudofáquicas, que sustituyen al cristalino, indicadas en pacientes con catarata con algún defecto refractivo y/o presbicia (vista cansada). Las que corrigen la presbicia son las multifocales. Son más complejas y de difícil adaptación para algunos pacientes, y requieren un ojo de buenas condiciones oculares para ser implantadas. Las lentes pseudofáquicas también pueden ser monofocales o acomodativas (con pequeños movimientos anteroposteriores para enfocar de lejos y de cerca).