Conoce las cinco claves de la catarata

La Dra. Nieto, especialista en córnea, explica 5 claves básicas de la catarata para conocer más esta patología y saber qué la provoca

cinco claves de la catarata

A través de esta lente pasan los rayos de luz hasta la retina y allí se forman las imágenes. Por ello, cuando el cristalino pierde transparencia e impide el paso nítido de la luz a la retina, el paciente sufre una pérdida progresiva de la visión. Según el tamaño y localización de las zonas opacas del cristalino, puede no notarse el desarrollo de la catarata. La fotofobia es un síntoma muy habitual de la catarata, en estos casos la luz resulta muy molesta.

1. El envejecimiento, la causa más común

El envejecimiento es la causa más común de opacidad del cristalino -afecta a más del 50% de los mayores de 65 años-, aunque también puede darse por causas congénitas, por traumatismos, o bien asociada a otras enfermedades oculares o sistémicas o a determinados fármacos (como corticoides).

2. Síntomas contradictorios

Un aumento de la miopía a partir de los 50 puede ser síntoma de catarata; y también una aparente recuperación de visión, que permita, de repente y en edad avanzada, prescindir de las gafas para leer. Los cambios que la catarata causa en el cristalino pueden convertirlo en una especie de lente de aumento.

3. Las primeras sospechas

A veces, la catarata pasa desapercibida. Es habitual en personas mayores que sea la familia quien sospeche al detectar pérdida de seguridad al andar o al bajar escaleras. Es importante ir al oftalmólogo ante dificultades de movilidad no relacionadas con otros problemas degenerativos o de salud.

4. Cirugía por ultrasonidos

La técnica quirúrgica de referencia es la facoemulsificación por ultrasonidos. Consiste en fragmentar la catarata, a través de una pequeña incisión; aspirar los fragmentos del contenido opaco del cristalino, dejando el saco transparente que lo envuelve, e implantar una lente intraocular artificial.

5. Una intervención que no es banal

Pese a ser la cirugía más frecuente en adultos y ofrecer un elevado porcentaje de éxito, requiere una buena indicación y una correcta ejecución por un cirujano experimentado. Además, algunos casos conllevan más riesgo, como en ojos operados previamente y con otras patologías, o en pacientes diabéticos.