Cirugía escleral tumor intraocular

Más del
90%
de tasa de éxito
Склеральная хирургия при внутриглазных опухолях

¿Qué es?

Consiste en abordar los tumores intraoculares desde la superficie ocular sin introducirnos en el globo ocular.

En principio la técnica de cirugía escleral se utiliza sobre todo en tumores de tipo melánico, como en el melanoma de coroides y en algunos casos en tumores de tipo vascular o en metástasis.

La técnica consiste en colocar una placa radioactiva, en la mayoría de casos con rutenio 106 o en algunos casos de iodo 125. Estas placas se colocan en la superficie del globo ocular adyacentes al tumor que queremos tratar.

¿En qué casos se realiza?

Los tumores que se tratan en la mayoría de veces son los melanomas de coroides, las metástasis, y los tumores vasculares.

Exámenes previos

Previo al tratamiento del tumor es muy importante conocer el diagnóstico y también si existe una extensión del tumor en el resto del organismo, o si el tumor que vamos a tratar es la metástasis de un tumor primitivo en otra localización.

Por lo tanto es fundamental realizar un screening de cuerpo entero, una prueba que se llama PET-TAC y que detecta tumores mayores de 5mm en todos los órganos del cuerpo.

También se pueden realizar análisis sanguíneos para valorar el funcionamiento de algunos órganos y ver si existen tumores primitivos.

Antes de la intervención

La mayor precaución a tomar es evitar la diseminación tumoral, para ello es fundamental que la técnica se realice con microscopio ya que es muy delicada, y se tenga un buen conocimiento de la anatomía del globo ocular.

Durante la intervención

La intervención se realiza bajo anestesia local y se realiza una disección de la capa más superficial del globo ocular que es la conjuntiva y la cápsula de Tenon para poder acceder al plano de la esclera, que es la pared blanca del globo ocular. En la esclera es dónde localizaremos la placa radioactiva, previa localización del tumor.

El tumor se localiza mediante una lupa de exploración del fondo del ojo o bien mediante transiluminación ya que los melanomas de coroides como son pigmentados producen un transiluminación muy opaca y se distinguen muy bien de la pared blanca del globo ocular.

En algunos casos también es necesario aplicar otras técnicas esclerales como son la implantación de anillos de silicona para relajar la tracción que producen los tumores sobre la retina o bien fotocoagulación con láser o crioterapia transescleral.

Riesgos

El riesgo principal es la diseminación tumoral y otros como la aparición de hemorragias en la cavidad vítrea, desprendimiento de retina, o infecciones, pero estos son mucho menos frecuentes.