La cirugía combinada aumenta un 10% la tasa de éxito del tratamiento del desprendimiento de retina

El doble abordaje de vitrectomía y cirugía escleral eleva hasta el 95% la eficacia quirúrgica en casos complejos y reduce el riesgo de que vuelva a producirse un desprendimiento de retina.

cirugía Dr García-Arumí

La cirugía combinada del desprendimiento de retina, uniendo la técnica escleral a la vitrectomía, aumenta hasta un 10% la tasa de éxito del tratamiento quirúrgico de esta enfermedad. Así lo han expuesto especialistas de IMO en el World Ophthalmology Congress (WOC 2018), la principal cita de la oftalmología celebrada en Barcelona con la participación de profesionales de más de un centenar de países.

Reducir el riesgo de desprendimiento de retina

Como explica el Dr. José García-Arumí, especialista del Departamento de Retina y Vítreo de IMO y ponente de la sesión de “Controversias quirúrgicas en el desprendimiento de retina” del WOC, “aunque una vitrectomía bien practicada ya logra muy buenos resultados por sí misma, estudios realizados y nuestra propia experiencia demuestran que reforzar la intervención con cirugía escleral permite fijar la retina en su sitio pasando de un 85% a un 95% de eficacia”. En consecuencia, se reduce el riesgo de que vuelva a producirse un nuevo desprendimiento, algo que, sin una correcta indicación y ejecución de la técnica inicial, puede afectar a cerca de la mitad de los pacientes operados, precisando una segunda, una tercera e, incluso, una cuarta operación.

Según el oftalmólogo de IMO, “la realización conjunta de la vitrectomía y la cirugía escleral está especialmente indicada para casos difíciles: desprendimientos de retina con múltiples agujeros, con desgarros gigantes, en ojos previamente intervenidos de catarata o asociados a proliferación vitreorretiniana (membrana que se forma sobre la retina y aumenta su rigidez en pacientes operados varias veces, con mucha inflamación o en niños)”.

La vitrectomía y la cirugía escleral son dos técnicas que pueden utilizarse para tratar el desprendimiento de retina y que pueden realizarse tanto de forma combinada como separada.

Apostar por la cirugía escleral

La curva de aprendizaje que se necesita para practicar la cirugía escleral hace que, en ocasiones, se opte directamente por la vitrectomía. “Sobre todo entre los cirujanos más jóvenes” –destaca el Dr. García Arumí–, “ya que la cirugía escleral es uno de los primeros abordajes que apareció para tratar el desprendimiento de retina y, por su complejidad, se ha ido dejando de lado con los años”. Sin embargo, en manos expertas, no requiere más de 10-15 minutos para llevarse a cabo y “debido a los buenos resultados obtenidos, cada vez hay más interés en recuperar y formarse en esta técnica”.

El procedimiento consiste en poner un “cinturón” alrededor del ojo, sujetándolo a su pared más externa (la esclera), donde normalmente se producen las roturas retinianas. Además de combinarse con la vitrectomía –que se basa en extraer el gel vítreo que rellena el globo ocular y que, por diferentes causas, puede traccionar la retina y desprenderla–, la cirugía escleral también se realiza de forma aislada. Al rodear el ojo con una banda o anillo de silicona, este se comprime y se alivia la tensión que tira de la retina, a la que está adherido el vítreo.

“De este modo, se evita entrar dentro del globo ocular, especialmente en pacientes jóvenes con agujeros retinianos inferiores, en los que no se ha llegado a desprender el humor vítreo o en casos de diálisis (separación de la parte más periférica de la retina, ya sea de forma espontánea o por traumatismos), concluye el Dr. García-Arumí.