Avances en las técnicas de anestesia mejoran la comodidad de la cirugía ocular y su posoperatorio sin ingreso

9 de cada 10 intervenciones en IMO se realizan con anestesia local con sedación, de forma ambulatoria, para garantizar el máximo confort del paciente y reducir el riesgo de complicaciones.

Especialista IMO en anestesia

Alrededor del 90% de las cirugías oculares que se llevan a cabo en IMO se realizan con anestesia local bajo sedación, lo que permite “dormir” completamente el ojo y “favorece la cirugía ambulatoria sin ingreso –práctica en la que el Instituto fue pionero en la oftalmología española–, además de evitar complicaciones posoperatorias, como náuseas o mareos”, destaca la Dra. Montserrat Gibert, coordinadora del Departamento de Anestesiología del Instituto. La especialista recuerda que “IMO fue de los primeros centros en ir reemplazando la anestesia general por la local, a principios de los años 90”.

En la misma línea de innovación, actualmente, el Instituto aplica de forma precursora la anestesia tópica (insensibilización de la superficie ocular mediante gotas), junto con sedación, en determinadas operaciones de estrabismo en adultos, como ya venía haciendo habitualmente en la cirugía de catarata. Por otro lado, la cirugía refractiva láser y el crosslinking corneal también se realizan con anestesia tópica, aunque, en este caso, sin necesidad de sedar al paciente.

El objetivo es garantizar su máximo confort en cada intervención y, con este fin, el equipo de anestesistas de IMO –compuesto por 9 doctores que acompañan a 17 cirujanos oftalmólogos para llevar a cabo alrededor de 6.000 cirugías oculares al año– aplica varias técnicas. Como apunta el Dr. Javier Pizarro, “además de los sofisticados procedimientos y tecnología que utiliza la especializada cirugía oftalmológica, esta también requiere, como base para el éxito quirúrgico, de un manejo experto de la sedación y la anestesia, que permite realizar la operación sin dolor para el paciente y con total tranquilidad para el cirujano”.

En este sentido, el anestesiólogo explica que “por vía intravenosa, administramos medicaciones que duermen al paciente durante 3-5 minutos antes de la intervención, momento que aprovechamos para realizar la punción de la anestesia local en el ojo. De este modo, cuando el paciente despierta, ya tiene el globo ocular anestesiado, sin que haya notado el dolor del pinchazo ni entre angustiado o nervioso a la sala de operaciones”.

Según el especialista, “conviene evitar todo aquello que aumente la tensión del paciente durante la cirugía, ya que esto repercute en una subida de la presión arterial, un mayor sangrado y otras consecuencias que no favorecen la buena evolución quirúrgica”. Por esta razón, las intervenciones en IMO también se caracterizan por realizarse bajo sedación (vía endovenosa), “que controlamos intraoperatoriamente mediante una bomba de infusión, adaptándonos al grado de ansiedad del paciente y al tipo de cirugía”.

anestesia en cirugía ocular

El Departamento de Anestesiología de IMO, compuesto por nueve doctores, acompaña al paciente antes, durante y después de la intervención quirúrgica.

Técnica de anestesia combinada

Como añade la Dra. Gibert “la simbiosis entre el anestesiólogo y el oftalmólogo es fundamental, ya que conocer paso a paso la técnica quirúrgica nos posibilita saber en qué punto el paciente puede alertarse más o cuánto va a demorarse el procedimiento para no suministrar más medicación de la oportuna”. Equilibrar las dosis y optimizar los efectos de los fármacos hace indispensable contar con personal altamente especializado, teniendo en cuenta que algunas cirugías vitreorretinianas pueden durar más de 1.30 h y que ciertos procedimientos de oculoplástica son especialmente agresivos.

La experiencia del Departamento de Anestesiología de IMO permite, asimismo, apostar de forma precursora por la anestesia general combinada. “En aquellos casos en los que se sigue necesitando dormir al paciente durante la cirugía, como ocurre con los niños, también anestesiamos localmente el ojo. De este modo, reducimos los fármacos que administramos vía endovenosa y evitamos tener que utilizar analgésicos muy potentes que alargan la recuperación y retrasan una alta precoz”, aclara el Dr. Pizarro. Gracias a esta técnica, 10 minutos después de la cirugía el paciente ya puede despertar, tiempo que podría prolongarse hasta el triple si únicamente se realiza anestesia general.   

Cirugía ambulatoria

Para determinar la estrategia de sedación y anestesia idónea para cada paciente, así como para valorar su estado de salud general (sobre todo en pacientes pediátricos o de riesgo, como personas con problemas respiratorios importantes, cardiopatías mal controladas o insuficiencia renal) es clave realizar un estudio previo exhaustivo. De acuerdo con los estándares de calidad y seguridad asistencial de Joint Commission International (JCI), IMO incorpora a su circuito quirúrgico una visita preanestésica personalizada con los doctores del Departamento de Anestesiología. Su labor se completa con la administración de la medicación oportuna –que se inicia una media hora antes de la intervención–, el control del paciente durante la cirugía y, a su término, la prescripción de analgésicos postoperatorios.

Salvo en caso de descompensación tras la cirugía, prácticamente todos los procedimientos quirúrgicos que se llevan a cabo en el Instituto son ambulatorios, “a lo que también contribuye la mejora en el diseño de los fármacos que se utilizan hoy en día y son de metabolización ultrarápida”, concluyen los especialistas. Así pues, IMO solo indica el ingreso a pacientes menores de 6 meses o bien en personas sometidas a cirugía de órbita, como operaciones de tumores orbitarios o descompresiones orbitarias bilaterales (técnica que realizan los oftalmólogos oculoplásticos para ampliar la capacidad de las órbitas oculares actuando sobre sus paredes óseas).